Las bajas temperaturas en Comodoro Rivadavia y la región aumentan el uso de calefacción. Desde Bomberos advierten sobre el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono y brindan recomendaciones para prevenir accidentes.
Las bajas temperaturas y el uso intensivo de artefactos para calefaccionar volvieron a encender las alarmas en Comodoro Rivadavia. Desde el departamento de Prevención de Bomberos advirtieron sobre el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono y remarcaron la necesidad de prestar atención a señales que muchas veces son minimizadas, pero que pueden terminar en tragedia.
El responsable del área, Carlos Iglesias, recordó que en las últimas semanas ya se registraron casos graves en la ciudad y la región. Ante ese escenario, insistió en la importancia de reforzar las medidas preventivas dentro de las viviendas, especialmente en esta época del año en la que muchas familias recurren a distintas formas de calefacción para enfrentar el frío.
Desde Bomberos remarcaron que muchas intoxicaciones comienzan con síntomas leves que suelen confundirse con cansancio o malestar general. Entre ellos mencionaron dolor de cabeza, ardor en los ojos, desgano, náuseas y dificultades para respirar. “Muchas veces uno piensa que es cansancio o algo pasajero, pero no es normal tener un dolor de cabeza tan fuerte o respirar mal dentro del hogar”, explicó Iglesias. También advirtió que, si la persona está sola en el ambiente, esos primeros síntomas pueden ser la única señal de alerta antes de perder el conocimiento.
Otro de los puntos que preocupa a los especialistas es el uso de hornos y hornallas como métodos de calefacción. Aunque reconoció que muchas familias recurren a estas alternativas por necesidad, Iglesias recordó que esos artefactos no fueron diseñados para calefaccionar ambientes y pueden generar acumulación de gases peligrosos. “Muchas veces la gente deja el horno prendido un rato o las hornallas durante la noche. El problema es que esos artefactos no tienen tiraje y el monóxido empieza a acumularse adentro de la vivienda”, explicó.
A eso se suma el riesgo de incendios domésticos. Desde Bomberos señalaron que es frecuente acudir a viviendas donde el fuego comenzó por ropa colocada cerca de calefactores, salamandras u hornos para secarse. “Son segundos. La ropa tiene mucho material sintético y, con temperaturas altas, rápidamente puede derretirse y prenderse fuego”, indicó Iglesias, quien pidió evitar dejar prendas cerca de fuentes de calor y no abandonar artefactos encendidos mientras las personas se bañan o salen de la casa.
Finalmente, reiteró la necesidad de ventilar los ambientes, controlar periódicamente los artefactos y no subestimar ningún síntoma. “Son pequeños cuidados que pueden evitar una tragedia”, concluyó.
