La principal cementera del país detiene la producción en Olavarría debido al exceso de stock y la caída de la demanda, lo que genera preocupación por posibles despidos en la cadena productiva.
La industria cementera argentina atraviesa una etapa compleja. La desaceleración de la obra pública y la retracción de la construcción privada han llevado a Loma Negra, la principal cementera del país, a paralizar uno de sus hornos en Olavarría durante al menos seis meses. La medida, que excede las paradas técnicas habituales, responde al exceso de stock acumulado y la falta de perspectivas de recuperación del mercado.
Alejandro Santillán, secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) seccional Olavarría, señaló que la empresa tiene más de 750.000 toneladas de cemento acumuladas fuera de los silos, lo que refleja la magnitud de la crisis. “Si bien todos los años los hornos se paran por mantenimiento, lo que sucede ahora es consecuencia directa del freno de la obra pública”, afirmó.
La paralización no solo afecta a los trabajadores de la planta, sino a toda la cadena: desde la extracción de piedra y trituración hasta el transporte y mantenimiento. En Olavarría, otras empresas del rubro también redujeron su actividad, pasando de turnos de 24 horas seis días a la semana a un solo turno diario.
Loma Negra, fundada en 1926 por Alfredo Fortabat, es la principal fabricante de cemento del país y ha estado ligada al desarrollo de infraestructura nacional. La incertidumbre se extiende a la economía regional, donde la minería y la producción cementera sostienen gran parte del empleo formal y la actividad comercial.
