El delantero paraguayo utilizó sus redes sociales para pedir perdón a sus compañeros y a la hinchada luego de ver la tarjeta roja en el partido de Copa Libertadores.
Boca Juniors sufrió una derrota por 1-0 frente a Cruzeiro en un encuentro correspondiente a la Copa Libertadores, resultado que cortó una racha de 14 partidos sin perder. El equipo argentino jugó gran parte del partido con un hombre menos debido a la expulsión de Adam Bareiro, decisión arbitral que generó controversia.
La jugada clave ocurrió sobre el final del primer tiempo, cuando el árbitro uruguayo Esteban Ostojich mostró la segunda tarjeta amarilla a Bareiro, considerando que el delantero impactó con un manotazo en el rostro de un rival durante una disputa aérea. La decisión provocó protestas inmediatas de los jugadores de Boca, quienes también cuestionaron la primera amonestación recibida por el atacante paraguayo. Bareiro discutió con el juez y el cuarto árbitro antes de abandonar el campo visiblemente molesto.
Con un futbolista menos, Boca intentó sostener el resultado, pero Cruzeiro aprovechó la ventaja numérica para asegurar el triunfo. Tras el partido, Bareiro expresó su bronca y pidió disculpas en redes sociales: “Solamente perdón a mis compañeros y a la gente de Boca. Sea errores o no del árbitro, a mí me toca manejar lo que hago. Hoy seguramente fallé y me toca tragar mierda, pero voy a trabajar mis errores para poder seguir ayudando a mis compañeros”.
La expulsión tendrá consecuencias inmediatas, ya que Bareiro no podrá estar presente en el próximo compromiso de la Libertadores, cuando Boca visite a Barcelona Sporting Club en Guayaquil el próximo martes. El entrenador interino Claudio Úbeda evitó profundizar en la actuación arbitral, aunque manifestó su malestar: “Sinceramente, no quiero pisotear ni caerle por demás al árbitro. Creo que está a la vista de todos cómo fue el arbitraje, prefiero no abrir opinión. En un partido de Libertadores tan importante, fueron demasiadas tarjetas amarillas tempranas y eso condicionó el resto”.
Úbeda también destacó que la expulsión modificó el desarrollo del partido: “No quiero profundizar para que piensen que perdimos exclusivamente por él, aunque evidentemente nos condicionó. Nosotros rescatamos la actitud y predisposición de los jugadores por cómo enfrentaron una situación adversa. Esto nos tiene que unir y potenciar más”. Además, insistió en que la jugada no ameritaba sanción: “Para nosotros no había sanción. Vimos en la repetición que Bareiro no tenía la intención de dar un golpe ni mucho menos. Eso nos condicionó durante todo el partido y nos dificultó la intención de juego que teníamos”.
