Un productor de Catamarca impulsa la venta de leche de burra, destacando sus propiedades nutricionales y su similitud con la leche humana, en un contexto de debate sobre nuevas alternativas alimentarias.
La polémica nacional generada por la venta de carne de burro en Trelew abre paso a nuevas discusiones sobre alternativas alimentarias. Ahora, el productor catamarqueño Rogelio Allignani propone comercializar leche de burra, un producto que, según asegura, posee propiedades nutricionales y medicinales excepcionales.
Allignani explicó que ya produce leche de burra pasteurizada y congelada, además de una línea de cosméticos derivados de este insumo. “La leche de burra es muy parecida a la leche humana”, afirmó, y destacó que se utiliza desde la antigüedad, citando a Hipócrates, quien la recetaba para problemas hepáticos.
El productor señaló que el producto se orienta principalmente a personas con alergias a la proteína de la leche de vaca o necesidades alimentarias específicas. No obstante, el precio actual es elevado: unos 14 mil pesos por medio litro, debido a la baja producción diaria de cada burra (aproximadamente un litro) y los costos del proceso de ordeñe.
Allignani también respaldó la comercialización de carne de burro, argumentando que podría ser un proyecto social importante para zonas rurales y campos improductivos. La iniciativa, si bien genera debate, se presenta como una alternativa productiva para pequeños y medianos productores en Argentina.
