José Eduardo Figueroa, acusado del asesinato de su exesposa Mercedes Kvedaras, se dirigió a sus hijos y a la familia de la víctima en una audiencia del juicio oral y público.
Mercedes Kvedaras, de 37 años, fue hallada asesinada el 4 de agosto de 2023 en el country El Tipal, en la provincia de Salta. La autopsia determinó que murió por asfixia mecánica y presentaba golpes en el cuerpo. Su exmarido, José Eduardo “Jota” Figueroa, es el principal imputado por el femicidio.
En el marco del juicio oral y público, Figueroa declaró ayer. Tal como había adelantado su defensa, no se trató de una declaración formal sobre los hechos, sino de un mensaje personal. “Yo más que nada no es una declaración, es un pedido de disculpas a mis hijitos”, comenzó.
Visiblemente conmovido, centró gran parte de sus palabras en sus hijos. “Por más que escuché muchas cosas, son mis hijitos. Todos los días los extraño. Les fallé, les fallé como padre. Les prometí que iba a ser un padre y les fallé. Todos los días rezo por ellos. Les pido perdón. Son mis hijitos”, expresó.
Luego dirigió palabras hacia la familia de Mercedes Kvedaras. “Rezo por la familia Kvedaras, rezo por mi familia… Lo siento tanto por Mer. Ellos eran mi familia”, dijo. También agradeció a personas cercanas que hoy cuidan de sus hijos: “Le quiero agradecer a Fran y a Agustina por cuidar a mis hijos, por tomar la responsabilidad, por tenerlos, cuidarlos a los tres. Sé que lo asumen con mucho amor”.
En otro tramo habló de su desconcierto frente a la situación que atraviesa. “Yo no puedo entender lo que estoy viviendo”, sostuvo. Al referirse a su relación con la víctima, buscó remarcar otra mirada sobre la historia compartida: “Con Mer tuvimos una historia muy linda… nuestro matrimonio tuvo muchos momentos lindos… Mer fue una buena madre, una buena mujer”.
Sobre el crimen ocurrido el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal, evitó profundizar y ratificó lo ya dicho en otras instancias. “Sobre el hecho del 4 de agosto, yo ya declaré. Eso es lo que pasó, lo que yo dije”.
Hacia el final dejó una de las frases más fuertes de su intervención: “Quiero decirle que ya estoy pagando… Me estoy haciendo responsable. Nunca quise evadir esa responsabilidad. Yo tengo que pagar, yo soy el responsable”. Incluso pidió por una reconciliación entre ambas familias. “Rezo todos los días por Mercedes Kvedaras… pido que Dios reencuentre a las dos familias”, manifestó.
Tras cerrar con un “gracias por escucharme”, Figueroa se quebró en llanto y el tribunal dispuso un cuarto intermedio. La audiencia también incluyó la declaración de nueve testigos, en una nueva jornada clave del juicio por el femicidio que conmocionó a Salta.
