OpenAI, la compañía dirigida por Sam Altman comenzará a mostrar anuncios en ChatGPT a los usuarios gratuitos en las próximas semanas
19/01/2026 – 11:22hs
En un giro estratégico que marca el fin de una era para la inteligencia artificial (IA) más popular del mundo, OpenAI confirmó que ChatGPT integrará anuncios publicitarios de forma inminente.
La medida, que contradice declaraciones previas de sus directivos sobre la preservación de la experiencia de usuario, busca rentabilizar una plataforma que ya supera los 800 millones de usuarios semanales activos.
El despliegue de la publicidad en ChatGPT
Los anuncios comenzarán a aparecer inicialmente en los Estados Unidos para expandirse después de forma global. La publicidad no se mezclará con el texto de las respuestas para evitar sesgos informativos, sino que se mostrará en cajas claramente etiquetadas debajo de la interacción principal. Por ejemplo, si un usuario planea un viaje, el chatbot responderá de forma objetiva, pero debajo aparecerá una oferta de hoteles o servicios relacionados.
OpenAI enfatizó que las conversaciones seguirán siendo privadas frente a los anunciantes. La empresa asegura que no venderá datos personales ni revelará el contenido de los chats en ChatGPT a las marcas, aunque sí utilizará los temas de conversación actuales para decidir qué anuncio es más relevante en cada momento.
«Go»: Un nuevo escalón en el modelo de suscripción
Junto a la llegada de los anuncios, la compañía presenta ChatGPT Go, una nueva modalidad de pago que se sitúa entre la versión gratuita y el plan Plus. Con un costo de 8 dólares mensuales en EE. UU., este nivel permitirá enviar más mensajes y generar más imágenes que la versión básica, pero —a diferencia de los planes superiores— seguirá incluyendo publicidad.
De esta forma, la estructura de acceso a ChatGPT queda dividida en dos grandes bloques:
- Con anuncios: La versión gratuita y el nuevo plan Go.
- Sin anuncios: Los planes Plus (unos 23 euros/mes) y Pro (unos 229 euros/mes), orientados a un uso intensivo y profesional.
El dilema de la rentabilidad
La introducción de publicidad fue descrita históricamente por Sam Altman como un «último recurso» debido al temor de erosionar la confianza del público. Sin embargo, la presión financiera es evidente: tras recaudar 64.000 millones de dólares de inversores y enfrentarse a costes de computación astronómicos, OpenAI necesita consolidar un modelo de negocio sostenible frente a la competencia de gigantes como Google y Microsoft.
Para proteger la integridad del servicio, la compañía vetó la aparición de anuncios en consultas en ChatGPT sobre temas sensibles, como salud mental o política, y prometió que los menores de 18 años no verán publicidad, utilizando para ello un nuevo sistema de predicción de edad que se lanzará próximamente.
