Lo que debía ser el comienzo de una nueva vida en Bariloche se convirtió en angustia para una pareja chaqueña y sus tres gatos. Uno de ellos, llamado Elbo, se perdió en Aeroparque, Buenos Aires, durante su traslado por Jet Paq, la empresa que realiza envíos y transporte de animales para Aerolíneas Argentinas. Desde entonces, la pareja no ha dejado de buscarlo desesperadamente.
“Somos de un pueblo a 100 kilómetros de Resistencia. Surgieron oportunidades laborales en Bariloche, así que decidimos trasladarnos con mi pareja y nuestros gatos, que son como nuestros hijos. No tenemos hijos humanos; ellos son nuestra familia”, explicó el dueño del animal.
El 4 de septiembre, contrataron el servicio de Jet Paq para trasladar a los dos gatos desde Resistencia hasta Bariloche. “Hicimos todos los trámites con tiempo, conseguimos los permisos y usamos transportadoras de plástico rígido. Los embarqué a las 18:30; el vuelo salió a las 20:00 y llegaron a Aeroparque a las 21:30, donde debían esperar el transbordo a Bariloche”, explicó.
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Pero algo salió mal. “En algún momento se perdió nuestro gato Elbo. En realidad, se les escaparon los dos. Fue una negligencia de ellos: cuando llegó la transportadora, estaba rota y atada con un hilo. Antes tenía un precinto; romperlo desde afuera es prácticamente imposible. Se debió haber caído durante el traslado”, relató con pesar.
La confusión empeoró por la falta de información. “Nunca nos dijeron que habían perdido a los dos gatos; nos informaron que era solo uno. Más tarde, empleados del lugar nos contaron que el otro gato lo habían llevado a la PSA. Confirmamos que los dos se habían escapado. Uno apareció después, lastimado y asustado; el otro sigue desaparecido”.
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Desde entonces, la pareja no ha dejado de buscar a Elbo. “La primera semana fui todos los días a Aeroparque. Lo habían visto por ahí, pero hace más de dos semanas que no se sabe nada. Mucha gente nos está ayudando, aunque hay que gestionar permisos por los controles estrictos. La empresa solo nos da los permisos, pero no hace nada más. Las trampas y la búsqueda las conseguimos nosotros”, explicó.
A pesar de la frustración, mantienen la esperanza. “No perdemos la esperanza de encontrarlo, no vamos a parar de buscarlo. Hay personas que aman a los animales, incluso dentro de la empresa, que nos están ayudando. Solo queremos que aparezca nuestro gato y vivir los cinco como la familia que somos”.
