Tal como si se tratara de una de las series sobre adolescentes violentos que se encuentran actualmente en las distintas plataformas de streaming, un grupo de alumnos de la Escuela de Educación Media Nº4 de Ingeniero Maschwitz –partido de Escobar– planificaron por WhatsApp realizar una presunta masacre de estudiantes en ese establecimiento educativo. El plan, además, incluía a las autoridades del colegio.
En uno de los chats del grupo Tiroteo Escolar, los estudiantes manifestaron que asesinarían a “quien toque” durante el ataque.
Si bien varios de los chicos que fueron recibiendo los mensajes y, en algunos casos, hasta amenazas, pensaban que “se trataba de un chiste”, pero la frialdad del texto de alguno de los mensajes en el chat y la descripción de cómo sería el ataque encendieron las alarmas de toda la comunidad educativa.
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A tal punto escaló la violencia de los mensajes , que uno de los integrantes del programa de mensajería pareció haber tomado conciencia de la gravedad del hecho, se asustó y decidió contarle todo a uno de los preceptores de la institución.
Según pudo saberse, el ataque había sido organizado por una niña de tan solo 13 años, M, y la acompañaban otros tres estudiantes, de entre 13 y 15 años. M, además, era la administradora del grupo. También participaría otra persona que aún no fue indentificado por la policía bonaerense.
Los chicos concurren al tercer año del turno mañana.
De acuerdo con fuentes policiales, el grupo comenzó a funcionar como tal y a organizar el presunto ataque hace apenas tres semanas. Trascendió que el ataque iba a producirse el 13 julio, fecha en la que M cumple años.
El dato de la edad de la menor que guiaba el plan no pasa desapercibido si se tiene en cuenta que el protagonista de la serie inglesa Adolescente, Jamie Miller (Owen Cooper), también tiene 13 años y asesina a una compañera de su escuela por el mero hecho de no ser aceptado por la estudiante.
Acerca de los menores involucrados en este hecho de violencia escolar, ya fueron desafectados del colegio y pese a la medida tomada por las autoridades educativas, los padres de otros alumnos todavía continúan aterrorizados, en especial, por la posible respuesta de parte de los alumnos sancionados.
En este sentido, la causa fue caratulada como “intimidación pública”, pero los acusados, al ser inimputables, solo se determinó que no vayan más a dicha escuela y que estudien de manera remota por cuatro meses.
Pese a que el colegio permanecío ayer abierto, la mayoría del alumnado no concurrió a la escuela por temor a una posible respuesta de parte de los estudiantes sancionados.
Los mensajes. “Bueno, esto es así. Vamos a entrar por la entrada principal como siempre y luego irán dos arriba y dos abajo…, acá no es que ustedes elijan a quién mierda le van a disparar, persona que ven, persona que le disparan sin importar el que le toca. ¿Okey? No quiero que se arrepientan a último momento. Si es así créanme que no me gusta gastar mi tiempo. Ya sea estando en la escuela, lo siento mucho, pero los disparos no serán solo para los estudiantes, sino para el que se arrepiente también”, expresaba uno de los mensajes más fuertes que se intercambiaron entre los integrantes del grupo Tiroteo escolar, que causó temor y preocupación tanto en otros estudiantes como en los mayores.
Mientras que en otro se podía leer: “Después de que matemos a los demás hacemos un recorrido por la escuela para ver si quedó alguien con vida”.
En otro mensaje se describía el plan a desarrollar: “Lo que vamos a hacer básicamente es un tiroteo escolar, pero la cosa es que yo ya tengo las armas. Mi padrastro tiene”., afirmó M, la organizadora del plan.
En relación con las armas que se querían utilizar en el ataque, la menor de 13 años explicó en otro mensaje que “la MP5 sirve para media y corta (distancia). La Block (es) de (distancia) corta y un poco media y la Uzi 22 es (para distancia) corta y entra en la mochila. Hay que disparar en forma de ráfaga”, explicaba.
Otro mensaje de M que causó escalofríos a quienes lo leyeron señalaba: “Quiero agarrar a un estudiante, obligarlo a que abra la boca, para, después dispararle”.
Apenas los mensajes del grupo se conocieron entre estudiantes, padres y autoridades escolares, se viralizaron en diferentes redes sociales. Fue así como varios usuarios informaron que sus hijos recibieron mensajes intimidatorios de que “no vayan hoy a la escuela”, junto con la imagen de un arma.
Atentos a estas amenazas, varias familias no enviaron los chicos clase, al tiempo que también se reforzó la seguridad en otras instituciones educativas de la zona.
Tiroteo escolar
◆ Una alumna de tercer año turno mañana armó un grupo de WhatsApp y planeó un ataque a la Escuela Media Nº 4 de Ingeniero Maschwitz. La menor tiene 13 años.
◆ En los mensajes describía cómo debía desarrollarse la masacre, qué tipo de armas iban a utilizar y dónde iba a conseguirlas.
◆ Uno de los integrantes del grupo se asustó y le contó todo a un preceptor.
◆ Los chicos involucrados en el hecho fueron desafectados de la institución educativa.
◆ La causa fue caratulada como “intimidación pública”.
La causa fue caratulada como intimidación pública
R.P.
El presunto ataque escolar fue judicializado y se lo calificó como “intimidación pública”. En este caso, y según el artículo 211 de Código Penal, “será reprimido con prisión de dos a seis años el que, para infundir un temor público o suscitar tumultos o desórdenes, hiciere señales, diere voces de alarma, amenazare con la comisión de un peligro común, o empleare otros medios materiales normalmente idóneos para producir tales efectos”.
Respecto a los participantes del hecho, desde el Ministerio Público Fiscal sostuvieron que “hay cuatro menores no punibles, que tendrían menos de 16 años, pero no descartamos la participación de otra persona que, por el momento, no está identificada”.
“Estamos investigando desde el día miércoles. El jueves se hicieron varios allanamientos. La idea era investigar si había armas y celulares. Armas no encontramos, solo celulares. A su vez, pedimos la prohibición de acercamiento de los niños al establecimiento educativo”, contó a La Nación+ el fiscal Fernando Martín Reinas, que interviene en la causa.