La agrupación denunció que personal de la Dirección de Veterinaria entregó en adopción a dos perras sin seguimiento ni coordinación con el voluntariado. Una de ellas se escapó y fue recuperada por las proteccionistas.
La agrupación Comodoro Conciencia Activa, que trabaja ad honorem en el Dispensario Canino Municipal, hizo público un cuestionamiento al procedimiento de adopciones que lleva adelante la Dirección General de Veterinaria de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia. Según el comunicado difundido por la agrupación, dos perras fueron entregadas en adopción sin que se informara su destino ni se coordinara con las voluntarias que atienden diariamente a los animales.
El caso de Moka
De acuerdo con el texto, la semana pasada Moka, una de las perras del dispensario, se escapó de la vivienda donde fue dada en adopción por personal municipal. La agrupación sostuvo que la entrega se realizó a una casa con el patio sin cerrar y con huecos por los que el animal podía salir, y que las voluntarias habían advertido que Moka no se lleva con gatos y en el domicilio había gatos. La fuga ocurrió en la madrugada.
Las proteccionistas Luana e Irina Bouza buscaron a Moka desde las 10 de la mañana con ayuda de vecinos que avisaban dónde la veían. La perra fue encontrada y actualmente está en un hogar de tránsito. La agrupación afirmó: “Hicimos lo que tenían que hacer las autoridades y no hicieron: no salieron a buscarla, no publicaron su búsqueda, no se calentaron (sic) absolutamente por nada”.
El caso de Frida
Según la denuncia, mientras continuaba la búsqueda de Moka, el mismo personal municipal entregó en adopción a Frida, otra de las perras del dispensario. Las voluntarias se enteraron con posterioridad y señalaron que no hubo aviso ni coordinación, y que hasta el momento no se les informó dónde está la perra ni quién la tiene. “La forma en que buscaron y se llevaron a Frida no fue la correcta”, sostuvieron.
La agrupación planteó: “Si en su momento se realizó la verificación de domicilio para Moka y se constató que el patio tenía huecos por donde la perra podía escaparse, ¿cómo no nos va a preocupar el lugar a donde se llevaron a Frida?”. Asimismo, aclaró que no se opone a que los perros encuentren familia: “Nos alegra enormemente que Frida haya conseguido un hogar. Sin embargo, exigimos saber si está bien, si se ha adaptado adecuadamente y si el lugar cumple con las condiciones de seguridad necesarias, como un patio correctamente cerrado”.
Cuestionamientos al procedimiento
El eje de la denuncia es el procedimiento de adopción. La agrupación sostuvo que el municipio no comprueba las condiciones del lugar al que envía cada perro, no hace seguimiento del estado del animal una vez entregado y no articula con el voluntariado. “Somos nosotros quienes los paseamos a diario, quienes interactuamos constantemente con los animales, quienes estamos atentos a cada detalle de su conducta, quienes los socializamos y quienes invertimos nuestro tiempo y dinero para trasladarnos hasta el dispensario. Por todo ese compromiso, exigimos transparencia sobre el destino de los animales que cuidamos”, señalaron.
También manifestaron: “Así como se acude a los voluntarios para cubrir cuentas veterinarias, hacer traslados o sacarlos a pasear, exigimos el mismo respeto a la hora de tomar decisiones”. Y agregaron: “Se supone que trabajamos en conjunto con la Fiscalía y la Dirección de Veterinaria, pero este no es el camino. Si dependiera únicamente de su gestión, Moka todavía seguiría perdida”.
Normativa y antecedentes
La entrega de animales en adopción está alcanzada por la Ordenanza Municipal 15.776/21 y por la ley provincial I-655, que declara a Chubut territorio no eutanásico y pone el eje en la castración y el cuidado responsable. El área que maneja las adopciones es la Dirección General de Veterinaria, la misma que en mayo aseguró a ADNSUR que antes de entregar un perro inspecciona el domicilio de la familia interesada y hace un seguimiento posterior.
El dispensario funciona en un lugar alejado de la ciudad, con caniles de cemento al aire libre. Las voluntarias señalaron que los perros pasan hasta 23 horas encerrados y que en los últimos meses fueron diez los perros judicializados esperando una adopción.
Pedido de adopción responsable
Moka se encuentra en tránsito y necesita una adopción responsable o un hogar de tránsito definitivo. Los requisitos que piden las proteccionistas son patio cerrado y sin gatos. Quienes puedan darle un lugar o quieran adoptarla pueden comunicarse al 297 414-8310.
La agrupación cerró su comunicado: “Por Frida, por Moka y por cada animal del dispensario, exigimos respuestas y un trato digno para quienes dejamos la vida por ellos”. Y dirigió un mensaje a las autoridades: “Dejen de fijarse tanto en que publicamos y hagan las cosas como corresponde”.
