El establecimiento permanece cerrado mientras continúa el tratamiento con insecticidas. La supervisora Lorna Cárcamo informó que el retorno de los estudiantes podría comenzar el martes por la tarde, sujeto a los resultados de la inspección ocular prevista para el lunes.
Las autoridades de la Escuela 711 de Comodoro Rivadavia realizarán una inspección el lunes 2 de noviembre para determinar si el tratamiento contra las chinches dio resultado y establecer cómo se retomarán las clases. La institución permanece cerrada mientras actúan los productos aplicados. Si no se detecta nuevamente la presencia de insectos, el regreso de los alumnos podría comenzar de manera paulatina desde el martes 3 de noviembre por la tarde.
La supervisora Lorna Cárcamo explicó, en diálogo con el programa Ahora en Comodoro por ADNSUR, que el procedimiento incluyó la aplicación de insecticidas líquidos y aerosoles en distintos sectores del edificio. Además, durante una intervención con especialistas de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB), se recolectaron muestras para analizar la problemática.
Cómo será el regreso a las aulas
Cárcamo indicó que el establecimiento debe permanecer cerrado durante más de 48 horas para permitir que los productos aplicados continúen haciendo efecto. Una vez cumplido ese plazo, el lunes se realizará una recorrida con supervisores y directoras para evaluar las condiciones de las instalaciones.
«A partir del turno de la tarde, porque a la mañana hay que limpiar. Se va a acondicionar un sector de la institución que las directoras van a evaluar en función de la inspección ocular que vamos a hacer el día lunes», explicó.
Si el relevamiento no arroja nuevos indicios de presencia de chinches, se realizará una limpieza profunda en uno de los sectores y se habilitará el ingreso de estudiantes de manera escalonada.
La supervisora aclaró que todavía no está definido qué cursos o grupos podrán regresar primero, ya que esa decisión dependerá de los resultados de la inspección.
Buscan una solución de fondo
Más allá de las tareas de desinfección, la comunidad educativa busca avanzar con un abordaje que permita evitar que el problema vuelva a repetirse.
«Hay que buscar una solución de fondo, que es bastante compleja porque es una comunidad educativa bastante grande. Entonces, también hay mucha circulación de gente y ustedes sabrán que estos insectos se van trasladando en la ropa y en los muebles. Entonces, bueno, esto es un inconveniente», señaló Cárcamo.
En ese sentido, la institución trabaja junto con la Universidad, el Municipio de Comodoro Rivadavia y representantes gremiales para elaborar un protocolo de intervención que también pueda servir para otras instituciones educativas.
La participación de especialistas permitió conocer algunas características de los insectos y las dificultades que presenta su eliminación. Según explicó la supervisora, pueden refugiarse en pequeños espacios y desarrollar resistencia cuando se utilizan reiteradamente los mismos productos químicos.
Qué les piden a las familias
Mientras se define la vuelta a las aulas, las autoridades solicitaron a los padres y tutores revisar las mochilas, los útiles escolares y la ropa de los estudiantes. También pidieron comunicar a la escuela si detectan chinches en sus viviendas.
«A las familias les mandamos una serie de recomendaciones ya la vez anterior, en septiembre: que revisen las mochilas, los útiles y la ropa de los chicos, y que, ante la presencia de chinches, informen a la escuela si también las encuentran en sus domicilios», indicó.
Finalmente, Cárcamo confirmó que el lunes se comunicarán las novedades sobre el procedimiento y que entre esa jornada y el martes por la mañana se informará qué grupos podrán asistir.
La planificación contempla un regreso gradual, mientras continúan las acciones para controlar la presencia de insectos y garantizar la continuidad de las clases presenciales.
