Los buzos establecieron un área de 50 metros por 20 para concentrar los rastrillajes subacuáticos. El operativo continuará este jueves con la incorporación de un helicóptero provincial.
La búsqueda de Leo y José, los dos niños desaparecidos en la zona de Palermo Aike, provincia de Santa Cruz, cumplió cuatro jornadas sin resultados. Las autoridades confirmaron que este miércoles se logró delimitar un área del río Gallegos donde se concentrarán las próximas tareas subacuáticas.
El jefe del equipo de buceo informó que durante la cuarta jornada se estableció el denominado “punto cero”, una referencia que permitirá organizar las intervenciones con mayor precisión. El área delimitada tiene aproximadamente 50 metros de largo por 20 de ancho y quedó señalizada para que los especialistas retomen las tareas durante las primeras horas del jueves.
El procedimiento contempla recorridos circulares y en paralelo para cubrir la zona de manera sistemática. Según explicó el responsable del equipo, la información reunida en las últimas horas permitió reducir el área de búsqueda y establecer un sector prioritario. Hasta el cierre de la jornada no se había producido ningún hallazgo.
Las condiciones bajo el agua continúan siendo uno de los mayores desafíos. “Las fuertes corrientes, la cero visibilidad y, sobre todo, las ramas y las raíces hacen que sea un buceo de alto riesgo”, advirtió el jefe de buzos. La incorporación de más personal especializado busca sostener el operativo y distribuir las tareas sin exponer innecesariamente a los rescatistas.
El ministro de Gobierno de Santa Cruz, Pedro Luxen, confirmó que el operativo contará desde este jueves con un helicóptero gestionado por el Gobierno provincial. El primer vuelo está previsto para las 6.30 y uno de los padres de los niños viajará junto con los especialistas. “Hace un ratito estuve justamente conversando con ellos. Lo citamos para mañana a la mañana, para que el padre pueda concurrir con nosotros en el primer vuelo”, señaló el funcionario.
El refuerzo aéreo se suma al trabajo realizado durante el miércoles por un avión que efectuó rastrillajes en la zona. Las autoridades buscan ampliar las posibilidades de observación y acompañar las tareas que se desarrollan en el río.
El procedimiento reúne a efectivos de la Policía de Santa Cruz, Gendarmería Nacional y Prefectura Naval Argentina, además de personal de distintas áreas provinciales. El gobernador Claudio Vidal se mantiene informado sobre el desarrollo de la búsqueda y las decisiones que se adoptan durante el operativo.
El jefe de Policía, Diego Agüero, indicó que se incorporaron efectivos provenientes del interior provincial y que el trabajo se mantiene activo desde las primeras horas del día hasta el anochecer. “Lo único que nos queda es seguir trabajando”, expresó al describir el esfuerzo de los equipos.
Agüero señaló que el caudal del río había disminuido levemente, aunque las dificultades generales continuaban presentes. Además, se esperaban lluvias hacia el mediodía de este jueves, una situación que podría condicionar el desarrollo de algunas de las tareas previstas. Por ese motivo, el operativo comenzará temprano y tendrá como prioridad el sector delimitado por los buzos. Los resultados de las primeras intervenciones permitirán determinar si es necesario extender los rastrillajes hacia otras áreas.
Respecto de la colaboración de voluntarios, las autoridades indicaron que existe disposición para recibir ayuda, pero insistieron en que debe organizarse bajo la coordinación de los responsables del procedimiento. El objetivo es evitar interferencias y reducir los riesgos en una zona donde las condiciones de trabajo son especialmente difíciles.
