El abogado Daniel Sandoval afirmó que los tres adolescentes ratificaron la teoría del autoaislamiento por temor a amenazas externas y señaló que en el patio se buscó un supuesto bebé enterrado, pero se hallaron restos de mascotas. Además, anticipó una posible demanda al Estado.
El abogado defensor Daniel Sandoval brindó declaraciones sobre la causa que involucra al científico de 71 años detenido en el barrio La Cascada de Esquel. Según indicó, los tres adolescentes declararon ante los equipos de psicología y sostuvieron que el encierro fue una medida de autoprotección frente a amenazas externas.
Sandoval afirmó que «cuatro de los cinco integrantes del grupo sostienen la misma línea argumental» y que los jóvenes explicaron que la reclusión «no fue una acción caprichosa». De acuerdo con el letrado, los menores asumieron ante la Justicia que «se recluyeron porque decidieron autoprotegerse frente a un peligro inminente».
El allanamiento y la hipótesis del bebé
La defensa se refirió al operativo policial que culminó con la detención del científico. Según Sandoval, los propios menores relataron que al escuchar los ruidos de las aberturas rotas pensaron que iban a ser secuestrados, lo que generó pánico en el interior de la vivienda.
Asimismo, el abogado cuestionó las excavaciones realizadas en el patio de la propiedad. Sostuvo que la fiscalía ordenó remover la tierra bajo «la presunción demencial de que había un bebé muerto», sospecha motivada por el hallazgo de ropa infantil. El resultado de esa búsqueda fue el hallazgo de huesos que los jóvenes reconocieron como restos de sus mascotas fallecidas.
Respecto al estado de salud de los adolescentes, Sandoval destacó que los informes médicos oficiales respaldan la postura del bioquímico. Señaló que tras los análisis clínicos realizados en el hospital local se comprobó el buen estado general de los jóvenes y precisó que solo una de las chicas presentó un cuadro leve de deshidratación, descartando un proceso de hambruna durante los años en la casa.
El rol de los vecinos
La estrategia legal también busca desacreditar las denuncias barriales que originaron la causa. Sandoval criticó los testimonios aportados a la policía y expuso actitudes contradictorias de los habitantes del pasaje. Como ejemplo, relató que una mujer instaló una media sombra para evitar el contacto visual y luego denunció que la familia vivía encerrada, mientras que otro residente apedreaba la casa cada vez que ladraban los perros de Battista.
El letrado también desmintió las sospechas sobre movimientos en el fondo del terreno. Explicó que algunos vecinos se asustaron al ver a un hombre cavando un pozo durante la visita de un vehículo desconocido, cuando en realidad se trataba de los trabajos previos para instalar un invernáculo doméstico.
Audiencia y posible demanda
Sandoval indicó que el Ministerio Público Fiscal y la asesoría de familia insisten en mantener a Battista detenido. El representante legal acusó a los investigadores de perder objetividad y sostuvo que buscan «condenar a un inocente para poder satisfacer su ego» manteniendo los cargos por privación ilegítima de la libertad. La situación se definirá este viernes durante una nueva audiencia de control.
Frente a la repercusión mediática del caso, la defensa anticipó que podría demandar al Estado por la estigmatización nacional e internacional que sufrió Battista y por el perjuicio de haber disgregado a una familia que, según su versión, solo buscaba protegerse de las amenazas.
