El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, mantuvo encuentros con referentes del peronismo nacional y evalúa su posicionamiento para 2027. La semana pasada visitó a Cristina Fernández de Kirchner en su domicilio en Buenos Aires y se reunió con Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto y Máximo Kirchner.
El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, mantuvo la semana pasada una reunión con Cristina Fernández de Kirchner en el departamento de San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad. Según fuentes cercanas al titular de la Legislatura rionegrina, el encuentro comenzó con una carta que Pesatti le escribió a la exmandataria cuando quedó detenida. El escrito derivó en una invitación de la propia presidenta del PJ para recibirlo.
No hubo fotos ni comunicados del encuentro. Durante la conversación, la presidenta del PJ nacional planteó que, si el peronismo no se junta, será muy difícil revertir la situación política actual. La agenda del vicegobernador incluyó además encuentros con Miguel Ángel Pichetto, Sergio Massa y Máximo Kirchner.
En el entorno de Pesatti describen este momento como una «etapa explorativa»: escuchar y conversar sin acelerar definiciones. Por eso, aunque mantiene diálogo con la intendenta de General Roca y candidata a gobernadora por el peronismo, María Emilia Soria, lejos está de confirmarse que vaya a sumarse a su armado para las elecciones de 2027.
La distancia entre Pesatti y el gobernador Alberto Weretilneck, con quien llegó a la vicegobernación en 2015 y 2023 y con quien fundó Juntos Somos Río Negro, se remonta a julio de 2025. En ese momento, el mandatario le bajó la candidatura prometida al Senado y se la entregó al jefe de bloque en la Legislatura, Facundo López. En aquel momento, el vicegobernador denunció que lo habían «vetado por sus ideas», en relación a su postura crítica hacia la Casa Rosada. Desde entonces la relación quedó congelada.
El gesto opositor más reciente fue a fines de septiembre, cuando recibió a Soria en Viedma durante más de dos horas y difundió una foto con un mensaje que alimentó las versiones de acercamiento: «Hemos coincidido en lo importante; no es casual».
Soria, que ya había dicho en agosto que Pesatti «nunca tuvo las puertas cerradas» en su espacio, también anticipó entonces que buscaba un compañero de fórmula de la Zona Andina, preferentemente de Bariloche, por el peso poblacional y económico de la ciudad. El pedido de unidad que el vicegobernador escuchó en Buenos Aires también es lindante con esa estrategia, que la intendenta presenta como un esquema amplio con dirigentes peronistas y de otros sectores.
La baja en Bariloche
En Bariloche, el armado de Soria sufrió esta semana una baja. El concejal Leandro Costa Brutten, presidente del bloque Incluyendo Bariloche y uno de los nombres que circulaban como posible compañero de fórmula de la intendenta, formalizó el jueves su renuncia indeclinable a la banca. Lo hizo un día después de reconocer públicamente un episodio de violencia contra su exesposa. En un comunicado admitió que mantuvo un forcejeo violento con ella para quitarle el teléfono celular con el que lo filmaba, y fundamentó su salida en que carece de «aptitud moral y legal» para representar a los barilochenses.
Costa Brutten tenía peso propio en el peronismo andino: en 2023 fue candidato a vicegobernador en la fórmula del Frente de Todos que encabezó Silvia Horne, y este año había afirmado que las unidades básicas de Bariloche querían aportar a la candidatura de Soria. Según fuentes policiales citadas por NoticiasNet, la mujer presentó una denuncia en el marco de la Ley 3040. El -ahora- exconcejal, por su parte, dijo a El Cordillerano Radio que la abogada de su expareja le había informado que no había denuncia.
La oposición al oficialismo provincial tampoco está ordenada fuera del peronismo. En La Libertad Avanza, el diputado Aníbal Tortoriello abrió dos disputas internas. Por un lado, se anunció como candidato a gobernador por el partido libertario, cuando desde la Casa Rosada todavía no delinearon la estrategia ni los nombres y el armador provincial, Enzo Fullone, eligió mantener la cautela respecto a posicionamientos de este tipo. Por otro lado, Tortoriello dijo en una entrevista que entre Soria y Weretilneck se queda con la dirigente peronista, una frase que motivó un comunicado de repudio de la seccional Roca del partido.
En Juntos Somos Río Negro la definición depende del gobernador Alberto Weretilneck, que todavía no se pronunció respecto de si buscará la reelección, aunque aparece como la opción más probable, sobre todo después de que recuperara el dominio de la agenda con algunas decisiones estratégicas como el traspaso de rutas nacionales a la órbita provincial y el avance de los proyectos exportadores.
El mandatario deberá anunciar la fecha de la elección con 90 días de anticipación, dentro de una ventana legal que va de marzo a octubre, pero que difícilmente se aleje mucho de la temporada estival.
