Una ola de movilizaciones protagonizada por estudiantes secundarios se extiende por París y otras ciudades francesas desde hace más de dos semanas, con reclamos vinculados a la falta de docentes, condiciones edilicias y el uso de la fuerza policial.
Las calles de París y otras grandes ciudades francesas son escenario de una ola de movilizaciones protagonizadas principalmente por estudiantes secundarios. La intersindical francesa estima en 450.000 el número de manifestantes, en su mayoría jóvenes, según informó Juan Francia en la Ronda de Corresponsales (RDC) de +Perfil.
El periodista señaló que las protestas llevan más de dos semanas y describió la respuesta oficial: «El gobierno ha sido muy torpe, por decirlo de alguna forma, a la hora de tratar de encauzar o de controlar este descontento». Según indicó, «su herramienta principal ha sido la represión», mientras las redes sociales difundieron imágenes de los operativos policiales.
Reclamos educativos
El conflicto también generó reclamos por el uso de la fuerza policial. Francia señaló que «ha habido tres adolescentes que han perdido un ojo por el uso de lo que acá se llama flashball, que son las balas de goma» y relató el caso de un adolescente de 15 años que perdió una mano tras la explosión de una granada utilizada durante una intervención policial.
Más allá de los episodios de violencia, Francia explicó que el origen de las movilizaciones está vinculado con problemas estructurales del sistema educativo. «El reclamo de los estudiantes básicamente es: quieren profesores», sostuvo.
Según detalló, durante los últimos años se eliminaron unos 10.000 puestos docentes, mientras aumentó la cantidad de alumnos por aula. «Entonces hay más estudiantes y hay menos profesores», resumió.
Los jóvenes también reclaman mejores condiciones edilicias, materiales pedagógicos y modificaciones en el sistema de acceso universitario. «Quieren que los edificios de los liceos estén en condiciones», explicó Francia, quien además mencionó los reclamos vinculados con la salud mental.
El conflicto afecta especialmente a los sectores populares de las grandes ciudades. «Son sobre todo los sectores populares de las grandes ciudades las que se ven más afectadas y los que motorizaron esta manifestación», señaló.
Una protesta que desafía al gobierno francés
Francia destacó que la movilización no surgió como respuesta a una única ley o medida gubernamental. «Ha sido una iniciativa en base a carencias y a reclamos que se han ido acumulando», explicó.
El periodista describió además un escenario político cada vez más complejo: «No se sabe cuándo va a terminar» y sostuvo que el conflicto «agrega mucha presión al gobierno».
Mientras los estudiantes mantienen una convocatoria para nuevas movilizaciones, el gobierno analiza medidas para contener la protesta. Para Francia, se trata de un movimiento de características excepcionales: «No se veía prácticamente desde el Mayo Francés del año 68, con esta magnitud».
Además, remarcó el carácter espontáneo de la protesta: «Nació de una manera puntual en un barrio, después se fue extendiendo por toda Francia» y concluyó que «es algo absolutamente espontáneo».
