El Gobierno de Neuquén dispuso la cesantía de un agente de la Policía que dio positivo en un control toxicológico y de un trabajador del Ministerio de Gobierno que no concurrió a su puesto durante casi seis meses.
El Gobierno de Neuquén dispuso la cesantía de dos empleados públicos en el marco de la política de «tolerancia cero» impulsada por el gobernador Rolando Figueroa. Los casos corresponden a un efectivo de la Policía que dio positivo en un control toxicológico y a un trabajador del Ministerio de Gobierno acusado de ausentarse de su puesto durante casi seis meses.
Las nuevas medidas se suman a la serie de sanciones y despidos que la administración provincial viene aplicando desde diciembre de 2023 contra agentes señalados por incumplimientos, faltas disciplinarias o abandono de sus funciones. En ambos expedientes se realizaron actuaciones administrativas y se garantizó a los trabajadores la posibilidad de ejercer su defensa antes de que se resolvieran las cesantías.
Los motivos que terminaron en los despidos
Uno de los casos involucra a un agente que se desempeñaba en el cuerpo técnico del Escalafón Bomberos de la Policía de Neuquén.
De acuerdo con la documentación oficial, el 21 de julio de 2025 fue sometido a un test rápido de detección de sustancias. El análisis inicial arrojó resultado positivo para cannabis. Como establece el procedimiento, se realizó una contraprueba que volvió a confirmar la presencia de la sustancia. A partir de ese resultado se inició primero una actuación preliminar y posteriormente un sumario administrativo para determinar las responsabilidades correspondientes.
Durante el proceso, el agente tuvo la posibilidad de presentar su descargo y ejercer su derecho de defensa. Finalmente, las autoridades determinaron su responsabilidad administrativa y consideraron acreditadas las infracciones al régimen disciplinario policial y a las normas que regulan las actuaciones administrativas de la fuerza.
El trabajador tampoco presentó un recurso administrativo contra la decisión, por lo que el Ejecutivo avanzó con su destitución. Desde la Policía consideraron que las conductas comprobadas resultaban incompatibles con las exigencias y responsabilidades propias del personal de la fuerza.
El otro caso: seis meses sin presentarse a trabajar
La segunda cesantía alcanzó a Alexander Alexis Miranda, quien era empleado de planta permanente del Ministerio de Gobierno de Neuquén.
En su caso, la administración provincial le atribuyó abandono de cargo luego de comprobar que no concurrió de manera injustificada a su puesto durante los días laborables comprendidos entre el 5 de febrero y el 31 de julio de 2024.
El período de inasistencias se extendió durante aproximadamente seis meses, sin que el trabajador acreditara un motivo que justificara su ausencia. Según consta en el expediente, Miranda fue citado en dos oportunidades para ejercer su derecho de defensa, pero no concurrió a ninguna de las audiencias previstas.
Los auditores concluyeron que su comportamiento evidenciaba un incumplimiento de sus obligaciones laborales y que no había quedado acreditado ningún impedimento que le imposibilitara presentarse a trabajar. Ahora, además de la cesantía, se analizará si durante el período en el que no prestó servicios percibió haberes correspondientes a esos meses. En caso de determinarse que cobró salarios sin haber trabajado, la Provincia podría reclamar la devolución del dinero y eventualmente iniciar acciones legales.
La investigación buscará establecer si existió un perjuicio económico para el Estado provincial y si corresponde avanzar con un reclamo por un eventual «enriquecimiento sin causa en perjuicio de la administración pública».
Las dos nuevas medidas forman parte de la política disciplinaria que el Gobierno neuquino sostiene desde el inicio de la gestión de Figueroa y que apunta a sancionar a empleados públicos que incumplan sus obligaciones.
Con información de LMN, editada y redactada por un periodista de ADNSUR
