Durante dos semanas, una mujer de Nelson, Santa Fe, denunció la desaparición de trapos de piso. Instaló una cámara y descubrió que un gato del vecindario era el responsable.
Durante quince días, una vecina de Nelson, Santa Fe, intentó encontrar una explicación para una serie de robos que ocurrían en su casa. Los objetos que desaparecían eran principalmente trapos de piso que dejaba en las puertas de su vivienda, por lo que inicialmente sospechó que una persona entraba durante la noche para llevárselos.
“Primero me empezaron a faltar los trapos de la puerta del frente. Dije: ‘Bueno, debe ser una persona que se los lleva’”, relató Erica, la vecina afectada.
Ante la repetición de los episodios, decidió dejar de colocar trapos en la entrada principal. Sin embargo, el problema continuó: los que ponía en la puerta que daba al patio también desaparecían.
Instaló una cámara para descubrir al supuesto ladrón
La situación llevó a Erica a instalar una cámara de vigilancia para registrar quién se llevaba sus pertenencias. “La primera noche no dormí, porque se me daba que era una persona”, contó.
Finalmente, un sábado por la mañana revisó las imágenes registradas durante la madrugada. Allí descubrió al responsable de los misteriosos robos: un gato del vecindario.
En las grabaciones se observa al animal acercarse durante la noche, tomar uno de los trapos y llevárselo, poniendo fin a un misterio que durante dos semanas había generado preocupación en la familia.
Lo que parecía ser una serie de pequeños robos terminó teniendo una explicación mucho más inesperada: el “ladrón” era un gato que había encontrado en los trapos su particular objeto de interés.
