Según pudo saber Doble Amarilla, anoche hubo una reunión con el entrenador en la que su continuidad quedó confirmada en un 75% y solo restan resolver detalles económicos. El nuevo vínculo sería por el esquema 2+2 y la AFA pretende oficializarlo a la brevedad.
Lionel Scaloni está cada vez más cerca de seguir al frente de la Selección Argentina. Según pudo saber Doble Amarilla, anoche hubo una reunión con el entrenador en la que su continuidad quedó confirmada en un 75% y solo restan resolver algunos detalles económicos del nuevo contrato.
El acuerdo se cerraría bajo el esquema 2+2: dos años hasta la próxima Copa América y dos más hasta el Mundial 2030. En la AFA la intención es oficializarlo a la brevedad, de acuerdo con la información que publicó el medio especializado en las últimas horas.
El vínculo actual del DT de Pujato vence el 31 de diciembre, por lo que la definición no era solamente deportiva. Después de la final del Mundial 2026, en la que Argentina fue subcampeona ante España, el propio Scaloni había dejado la puerta abierta a un corte: «A partir de ahora se abre un paréntesis, vamos a darle oportunidad a eso», dijo entonces, y agregó que «lo intentaremos, estemos o no estemos nosotros».
La definición llega en plena actividad de la Selección. El plantel vuelve a entrenarse esta semana de cara a la fecha FIFA, con los amistosos ante Bolivia (30 de septiembre, en el Kempes de Córdoba), Burkina Faso (3 de octubre) y Benín (6 de octubre, en el Monumental), este último marcado por la despedida de Lionel Messi de la Albiceleste.
Los tres partidos fueron declarados clase A, un dato clave porque permitirá descontar allí las sanciones que la FIFA aplicó tras los incidentes de la final del Mundial: Leandro Paredes (10 fechas), Nahuel Molina (7), Roberto Ayala (3) y Thiago Almada (1). Con la renovación encaminada, la dirigencia busca cerrar el capítulo que mantuvo en vilo al fútbol argentino desde el final de la Copa del Mundo.
Nota en base a Doble Amarilla, con asistencia de IA y editada por un redactor de ADNSUR.
