La fiscal federal Verónica Escribano informó que el análisis de transferencias y movimientos económicos es central para la investigación que derivó en cinco allanamientos. Seis personas quedaron imputadas en libertad y se espera la formalización de la imputación.
La fiscal federal Verónica Escribano explicó que el análisis de transferencias y movimientos económicos se convirtió en una herramienta central para reconstruir operaciones de venta de drogas. Tras los cinco allanamientos realizados en Rada Tilly y Comodoro Rivadavia, la investigación entra ahora en una etapa de análisis de celulares, dispositivos electrónicos y billeteras virtuales.
Los cinco allanamientos realizados durante la noche del sábado y madrugada del domingo en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly no significan el cierre de la investigación por presunto narcomenudeo. Para la Fiscalía Federal, comienza ahora una etapa en la que el análisis de la información secuestrada puede permitir reconstruir cómo se desarrollaba la actividad investigada y establecer posibles vínculos con otros participantes.
Según explicó la fiscal Verónica Escribano, en diálogo con Actualidad 2.0, la causa se inició a principios de mayo a partir de una denuncia anónima realizada a través de la línea 134. Durante los meses siguientes se realizaron tareas de vigilancia, seguimiento y otras medidas de investigación que permitieron avanzar sobre una hipótesis de comercialización de estupefacientes.
El operativo terminó con cinco domicilios allanados y el secuestro de cocaína, teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento, dinero y otros elementos. Seis personas quedaron imputadas en libertad. Según aclaró la fiscal federal, una parte importante de la investigación recién comienza.
Seguir la plata para reconstruir las ventas
La trazabilidad de las operaciones realizadas mediante billeteras virtuales ocupa un lugar central en esta nueva etapa.
“Hoy por hoy es la piedra fundamental de todas las investigaciones”, afirmó Escribano al referirse al seguimiento de movimientos económicos y activos.
La fiscal explicó que las billeteras virtuales permiten seguir transferencias y movimientos de dinero que pueden aportar información sobre la actividad investigada. Ese análisis puede ayudar a establecer cuándo se producen determinadas operaciones, dónde se realizan y qué relaciones aparecen entre las personas investigadas.
La herramienta también tiene otra utilidad para la Fiscalía: seguir el recorrido de los activos vinculados con una actividad presuntamente ilícita y avanzar eventualmente sobre su decomiso y recupero.
De esta manera, la investigación no queda limitada a lo que se encontró físicamente durante los allanamientos. Los movimientos financieros pueden aportar información sobre operaciones que ocurrieron antes del procedimiento y sobre vínculos que no necesariamente aparecen en un domicilio allanado.
La droga secuestrada es sólo una parte de la prueba
Escribano también explicó por qué la cantidad de cocaína encontrada durante los procedimientos no necesariamente define el alcance de la investigación.
La fiscal reconoció que la cantidad de estupefacientes secuestrada “no fue muy grande”, pero señaló que eso no impide sostener una hipótesis de comercio.
La investigación había detectado, mediante tareas de vigilancia, movimientos compatibles con pequeñas operaciones de venta: personas que ingresaban a determinados domicilios durante períodos breves y luego se retiraban.
A esos indicios se suman las transferencias detectadas en las billeteras virtuales y otros elementos secuestrados.
Por eso, para la Fiscalía, la fotografía del allanamiento es sólo una parte de la evidencia. El objetivo ahora es cruzarla con la información económica y digital reunida durante la investigación.
Qué pueden aportar los celulares
Los investigadores también secuestraron numerosos teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento y otros elementos electrónicos.
Esos equipos serán sometidos a análisis para extraer información que pueda ser incorporada a la investigación. La Fiscalía cuenta con herramientas para realizar ese trabajo y posteriormente cruzar los datos obtenidos con el resto de la evidencia.
En ese punto, la información digital puede complementar tanto las tareas de vigilancia como la trazabilidad económica.
La hipótesis que se busca corroborar no se limita a determinar las personas que realizaban ventas, sino también a establecer si existían otros participantes y quiénes podrían haber abastecido a quienes presuntamente comercializaban la droga.
La investigación puede subir hacia otros eslabones
Ese es uno de los puntos que puede ampliar el alcance de la causa.
Escribano explicó que una investigación de estas características puede escalar hacia otros eslabones de la organización si los elementos reunidos permiten identificar a quienes proveen los estupefacientes.
En este caso, la hipótesis inicial incluye a personas que estarían en Comodoro Rivadavia y que podrían haber sido quienes abastecían a quienes realizaban las ventas en Rada Tilly.
Por ahora, se trata de una línea de investigación que deberá ser corroborada. La Fiscalía todavía debe analizar la información obtenida en los allanamientos y avanzar hacia la formalización de la imputación.
Seis imputados, pero todavía sin formalización
Las personas alcanzadas por los procedimientos quedaron imputadas en libertad. Escribano aclaró que esto no significa que hayan quedado desvinculadas de la investigación.
Existe una diferencia entre hacer saber a una persona que está siendo investigada y realizar la formalización de la imputación, instancia a partir de la cual comienza a correr el plazo formal de investigación.
La fiscal indicó que la formalización se produciría una vez concluido el análisis inicial de parte de la información secuestrada.
También señaló que la permanencia en libertad responde a que, en esta etapa, no se habían configurado circunstancias que justificaran una prisión preventiva, como peligro de fuga o de entorpecimiento de la investigación.
La línea 134: denuncias anónimas, pero no todas son comprobables
La investigación que derivó en los allanamientos comenzó con un llamado a la línea 134. Escribano aprovechó la entrevista para remarcar la importancia de ese mecanismo y pidió a los vecinos que conozcan su funcionamiento.
“Me parece que está muy bien concientizar a la ciudadanía sobre la existencia de esta línea”, sostuvo Escribano, y señaló que funciona las 24 horas, los 365 días del año, con resguardo de la identidad de quien realiza la denuncia.
La fiscal también puso el foco en las familias que atraviesan situaciones de adicción. “Puede ser que tengamos algún familiar que lamentablemente está incurso en esta desgracia y que tiene quien le provee y quien, de algún modo, lo tiene flagelado y prisionero de esta adicción”, planteó. En ese sentido, pidió a los vecinos de Comodoro y Rada Tilly que pierdan el miedo a denunciar y recordó que la línea 134 funciona las 24 horas, los 365 días del año, con resguardo de la identidad de quien realiza el llamado.
Si bien reconoció que hay una cantidad importante de “denuncias falsas”, algunas hasta por razones de venganzas, el sistema tiene los filtros necesarios para reconocerlas en la etapa inicial.
Sin embargo, hay una importante cantidad de investigaciones que se inician por el uso de esta línea, con garantías de preservación de la identidad de quienes hacen la denuncia, tal como ocurrió con la denuncia recibida en mayo, que fue el punto de partida de una investigación que ahora espera la audiencia de imputación formal para los involucrados.
