El Ministerio Público Fiscal dirige una investigación por abigeato a partir de la denuncia de un productor rural. El fin de semana se realizaron allanamientos y secuestros en la zona rural y urbana de Tecka.
El Ministerio Público Fiscal encabeza una investigación por el delito de abigeato tras la denuncia presentada por un productor rural en la zona de Tecka por la desaparición de casi 300 ovejas. La causa es dirigida por el procurador de fiscalía Ismael Cerda y cuenta con la intervención de la Dirección de Seguridad y la Unidad Regional.
El juez de turno autorizó y se ejecutó este fin de semana una serie de allanamientos y secuestros en la zona rural y en el casco urbano de Tecka. La hipótesis principal apunta a una posible red de faena clandestina y comercialización ilegal de ganado que involucraría a vecinos colindantes al damnificado y comercios locales.
Las medidas judiciales fueron otorgadas luego de que la Fiscalía presentara elementos de prueba que fundamentaban las sospechas, entre ellos la localización de una cantidad inusual de cueros frescos en los predios investigados y posibles nexos comerciales con un carnicero de la zona. El magistrado ordenó el registro de establecimientos ganaderos, viviendas y vehículos, además de disponer la incautación de telefonía celular y documentación contable para reconstruir la trama logística y financiera.
Operativos en el sector rural
Las diligencias operativas comenzaron las primeras horas del sábado con el despliegue del personal policial de la División Investigaciones y de la División Policía Montada en diversos lotes rurales.
En un establecimiento rural, los efectivos procedieron al secuestro de:
- Armamento y municiones: un rifle calibre .22 con numeración suprimida, un rifle calibre .22 Magnum y 80 cartuchos a bala del mismo calibre.
- Hacienda y cueros: un ovino en pie que presentaba la señal registrada por el denunciante, junto a tres cueros sin cabeza con mancha negra en el lomo.
- Inspección general: se inspeccionó un total de 467 ovinos en pie y 130 cueros, 60 de estos últimos carecían de cabeza.
Durante la misma recorrida, las fuerzas de seguridad detectaron además siete ovinos en pie pertenecientes a otra estancia.
Medidas en la zona urbana
En paralelo a las inspecciones en el ámbito rural, personal de la Brigada de Investigaciones (DPI) llevó adelante dos allanamientos en el radio urbano de la localidad de Tecka. Se secuestraron elementos de interés para la causa.
El abigeato y la faena clandestina son una problemática recurrente en la meseta y la cordillera de Chubut: a comienzos de septiembre un encargado rural quedó bajo investigación por robar 11 ovejas de un campo vecino, alterar sus marcas y faenar a cinco de ellas; en mayo un puestero fue condenado por robar y faenar corderos del campo en el que trabajaba y, en junio, en plena emergencia por el cierre de las plantas de faena, la Justicia autorizó el ingreso de carne a Esquel y Trevelin desde Gobernador Costa.
El procedimiento se suma a otro hecho de la misma semana en Tecka: el miércoles, sobre la Ruta Nacional 40, la policía secuestró y mandó a incinerar 700 kilos de carne de guanaco que se trasladaban ocultos entre frazadas y colchones, en una causa que busca determinar si existe una estructura dedicada a la caza y comercialización ilegal de fauna silvestre.
En la zona, los productores rurales vienen reclamando un mayor control: en mayo la Sociedad Rural de Comodoro pidió fortalecer la lucha contra el abigeato en Chubut y Santa Cruz y, en junio, la Sociedad Rural de Esquel reconoció el trabajo de la fiscalía y de la policía en una causa por robo de ganado. A principios de septiembre, en tanto, fue desmantelada una red de cazadores furtivos en la provincia con allanamientos, secuestro de armas y perros de caza.
