El animal fue hallado en las playas de Santa Teresita con una herida de bala y falleció al poco tiempo de ingresar a un centro de rehabilitación.
Un lobo marino de un pelo murió en la costa de la provincia de Buenos Aires tras recibir un disparo de arma de fuego. El ejemplar, de casi 200 kilogramos, fue hallado en las playas de Santa Teresita y falleció poco después de ser trasladado a un centro de asistencia.
El rescate fue realizado por un equipo de la Fundación Mundo Marino. Según informaron, el animal presentaba un cuadro de decaimiento extremo y nula reacción ante la presencia de personas, debido a una infección generalizada.
La médica veterinaria de la institución, Juana Caferri, explicó que el proyectil impactó en el hombro derecho y provocó una fractura ósea y una contusión pulmonar. Al momento del rescate, la herida presentaba signos de infección avanzada con olor pútrido y alteraciones en los tejidos, compatibles con varios días de evolución.
El lobo marino falleció a las pocas horas de ingresar a las instalaciones de rehabilitación, a causa de una sepsis que afectó su organismo de manera progresiva.
Durante la necropsia, los profesionales hallaron restos de mallas plásticas en el estómago del animal, lo que confirmó su contacto con artes de pesca. Este hallazgo fortaleció la hipótesis de que el disparo fue realizado por trabajadores del mar para ahuyentarlo y proteger su producción.
El biólogo de la Fundación Mundo Marino, Sergio Rodríguez Heredia, señaló que el océano es el hábitat natural de estas especies, pero también un espacio donde las personas desarrollan actividades comerciales. Sostuvo que un lobo marino que se acerca a una red buscando alimento no comprende el perjuicio económico que puede generar, y que ante ese comportamiento instintivo, la respuesta no debería ser herirlo o matarlo.
