La plataforma oficial de la compañía dejó de operar en medio de embargos millonarios y denuncias por falta de reembolsos. El escenario agrava el aislamiento de la región mientras los directivos evalúan alternativas para evitar la quiebra definitiva.
La crisis operativa y financiera de Flybondi, la primera aerolínea de bajo costo del país, registró un nuevo episodio que afecta a los usuarios de la Patagonia. Tras doce días consecutivos sin operar vuelos, la página web oficial de la compañía quedó inactiva, lo que impide consultar rutas, comprar pasajes o reprogramar viajes hacia destinos del sur argentino.
Al ingresar al dominio de la empresa, los usuarios reciben un mensaje de error técnico con la leyenda «Gateway time-out», que según especialistas informáticos corresponde a una caída general del servidor principal. Esta situación elimina el único canal de venta directa de la firma, ya que las agencias de turismo habían retirado sus pasajes de la oferta debido a las cancelaciones registradas en los últimos meses.
La caída de la plataforma ocurre días después de que el gobierno de Brasil prohibiera la venta de boletos hacia su territorio y de que la Justicia federal ordenara un embargo general de cuentas por deudas impositivas superiores a los 1.500 millones de pesos.
Según datos de plataformas de seguimiento de vuelos, la aerolínea suspendió cerca de 2.400 vuelos en lo que va del año, lo que afectó a más de 380.000 pasajeros. Además, la empresa no habría realizado los reembolsos por servicios no prestados desde enero, situación que podría contravenir la Ley de Defensa del Consumidor. El pasivo por pasajes cancelados superaría los 19 millones de dólares.
En el plano interno, la empresa adeuda salarios de junio y julio, así como medio aguinaldo a los trabajadores activos. Más de 700 exempleados esperan el pago de indemnizaciones por despido y acuerdos de retiro voluntario homologados. Desde principios de agosto, el cese del pago de aportes patronales dejó a los empleados sin cobertura médica.
Con varios pedidos de quiebra acumulados en los juzgados comerciales, se espera una posible presentación de concurso preventivo para renegociar los pasivos. Voceros cercanos al directorio reconocieron la gravedad de la situación financiera y confirmaron que se analizan alternativas legales para preservar la operación, aunque señalaron que «por el momento no hay una decisión tomada sobre el camino que seguirá la compañía».
