Una joven oriunda de Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego, presentó una denuncia judicial contra el futbolista Gonzalo Morales, delantero de Barracas Central, por presuntos episodios de violencia de género. El club decidió apartar al jugador del plantel mientras avanza la investigación.
El delantero Gonzalo Morales, de 22 años, surgido de las inferiores de Boca Juniors y actual futbolista de Barracas Central, fue apartado del plantel profesional luego de que una joven de Río Grande lo denunciara por presunta violencia de género.
La denuncia fue presentada ante la Justicia y tomó estado público a través de un mensaje en redes sociales, donde la denunciante, identificada como Karen Adinna, compartió fotografías de lesiones y capturas de conversaciones que, según afirmó, forman parte de las pruebas incorporadas a la causa.
En su publicación, Adinna declaró: «Nunca imaginé tener que hacer público algo así. Me cuesta muchísimo escribir estas palabras y todavía siento miedo, vergüenza y dolor. Pero entendí que el silencio solo protege a quien ejerce la violencia, nunca a quien la sufre».
Adinna identificó a Morales como la persona denunciada y sostuvo: «Durante meses fui víctima de violencia física, psicológica y verbal por parte de quien fue mi pareja hasta ayer que convivíamos, Gonzalo Morales, futbolista de Barracas Central».
La joven describió algunos de los episodios denunciados. «Viví situaciones que jamás pensé que iba a soportar: me agarró del pelo, me ahorcó, me golpeó con piñas y patadas hasta dejarme días sin poder caminar, y me amenazó diciéndome que no iba a salir viva de su camioneta», afirmó. También denunció situaciones de control durante la convivencia: «Iba a entrenar y me encerraba en la casa con llave porque tenía miedo que me vaya y lo deje».
En su mensaje, Adinna señaló que recibió presuntas amenazas al intentar avanzar con la denuncia. «Cuando quise denunciarlo, también recibí amenazas de su familia. Me decían que con plata se arregla todo, que nadie me iba a creer y que, si denunciaba, me iban a venir a buscar. Ese miedo hizo que tardara en animarme a hablar», sostuvo.
Finalmente, explicó su decisión de romper el silencio: «Comparto esto porque no quiero seguir callando y porque deseo que ninguna otra mujer tenga que pasar por lo mismo. Pedir ayuda no es un signo de debilidad; es el primer paso para salir de la violencia». Concluyó: «Hoy elegí hablar. Y ya no tengo miedo de contar mi verdad».
Tras la difusión pública del caso, Barracas Central resolvió apartar preventivamente a Gonzalo Morales del plantel profesional mientras la causa judicial continúa su curso. El jugador no realizó declaraciones públicas ni emitió un descargo sobre las acusaciones en su contra. La investigación sigue en el ámbito judicial.
