Un hombre de la comunidad zingara fue sorprendido por personal de Tránsito Municipal luego de que su vehículo quedara suspendido sobre un desnivel. El test de alcoholemia arrojó 2,78 g/l, muy por encima del límite legal, y se procedió al secuestro de la camioneta.
Caleta Olivia (Santa Cruz) – La madrugada de este sábado, personal de Tránsito Municipal y de la policía intervino en el estacionamiento del Cementerio de Caleta Olivia, donde una camioneta Toyota Hilux había quedado parcialmente suspendida sobre un desnivel tras desplazarse desde su lugar de estacionamiento.
El conductor, integrante de la comunidad zingara, declaró que se encontraba visitando la tumba de su abuelo fallecido. Al someterse al test de alcoholemia, el resultado fue de 2,78 gramos de alcohol por litro de sangre, un valor que supera el límite permitido. Ante esta situación, los inspectores procedieron al secuestro preventivo del vehículo y labraron las actuaciones correspondientes.
“Vine a ver a mi abuelo muerto y se me quedó ahí la chata”, dijo el conductor a un cronista presente. “Tengo todo. Tengo todo. No quiero un rayón en mi chata. No quiero nada”, agregó mientras se dirigía al personal de tránsito.
Familiares del conductor también se presentaron en el lugar durante el operativo, que incluyó el retiro del vehículo mediante una grúa.
