El consumo eléctrico en Argentina registró una caída del 30% durante el partido de octavos de final del Mundial 2026 entre la Selección Argentina y Egipto, según datos de Cammesa.
El consumo eléctrico de la Argentina cayó un 30% durante el desarrollo del partido entre la Selección argentina y Egipto, disputado el 7 de julio, según los registros del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) que administra Cammesa. El porcentaje superó la proyección que el organismo había realizado antes del encuentro, que terminó 3-2 a favor del equipo dirigido por Lionel Scaloni.
Según el reporte de Cammesa, la demanda había tocado un máximo de 23.755 megavatios hora (MWh) a las 10.20 de esa mañana. A partir de ahí, el consumo empezó a bajar de manera sostenida: una hora antes del inicio ya se ubicaba en 22.534 MWh, y cinco minutos antes del puntapié inicial había caído a 21.722 MWh.
El entretiempo marcó una pausa dentro de la caída. Entre las 13.50 y las 14.05, la demanda subió de 20.047 MWh a 20.619 MWh, un repunte que Cammesa asocia a la porción de la población que retomó por unos minutos sus actividades habituales. Con el reinicio del segundo tiempo, el consumo volvió a bajar hasta tocar el piso de la jornada: 18.778 MWh a las 15.05, coincidente con el final del partido. Desde ese momento, la demanda inició una recuperación sostenida.
Cammesa documenta esta dinámica desde el Mundial de Qatar 2022 y elabora informes técnicos antes y después de cada presentación de la Selección. El organismo señaló que el comportamiento se acentúa en días hábiles y se profundiza a medida que el equipo avanza en el torneo. Los partidos previos ante Argelia y Austria habían mostrado un patrón similar, con caídas marcadas durante el juego y repuntes en el entretiempo y al finalizar, lo que el organismo describe como una curva en forma de «W».
Las variaciones bruscas de demanda no son un dato menor para la operación del sistema. Por eso Cammesa activa un operativo específico en cada partido de la Selección, con una condición de alerta activa desde una hora antes del encuentro hasta una hora después de su finalización. Durante ese período, el organismo trabaja con un esquema de despacho de seguridad, mantiene todas las líneas de alta tensión en servicio, suspende las tareas de mantenimiento programadas y suele poner en modo bomba a distintos grupos de centrales hidroeléctricas para acumular reservas de energía disponibles ante cualquier variación repentina.
El antecedente más extremo de esta serie sigue siendo la final de Qatar 2022 entre Argentina y Francia, cuando la demanda no bajó con la misma intensidad debido a las altas temperaturas que mantenían el consumo elevado por el uso de aires acondicionados.
Con la clasificación a cuartos de final, la Selección enfrentará a Suiza el próximo sábado en Kansas City, y Cammesa ya proyecta repetir el mismo monitoreo para ese partido, en línea con el operativo que sostiene desde hace cuatro mundiales consecutivos.
