La jueza federal de Comodoro Rivadavia Eva Parcio rechazó una medida cautelar presentada por 93 familias afectadas por el derrumbe del Cerro Hermitte, que solicitaban un pago mensual equivalente a tres canastas básicas.
La jueza federal de Comodoro Rivadavia Eva Parcio rechazó una medida cautelar presentada por 93 familias afectadas por el derrumbe del Cerro Hermitte, quienes reclamaban el pago mensual de una suma equivalente a tres canastas básicas para afrontar gastos de alquiler y subsistencia.
Según informaron fuentes judiciales, el planteo fue impulsado en el marco de una demanda presentada el 2 de marzo contra el Estado Nacional, la Provincia del Chubut, la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, YPF y Pecom. En esa acción, los vecinos solicitaron que se los condene a ejecutar un plan integral de remediación ambiental por las consecuencias del deslizamiento ocurrido el 17 de enero en la ladera sur del cerro. Además, pidieron que, una vez dictada la sentencia definitiva, se ordene la reparación de los daños individuales sufridos, cuya indemnización también reclaman.
Los demandantes sostuvieron que el desplazamiento afectó a distintos barrios de la ciudad, generando daños en viviendas, infraestructura y servicios públicos esenciales, lo que derivó en la declaración de la emergencia geológica y urbanística por parte del municipio. Atribuyeron responsabilidades a los demandados por acción u omisión vinculada a la actividad hidrocarburífera desarrollada en la zona.
Como medida cautelar, solicitaron que se les abone mensualmente un monto equivalente a tres canastas básicas informadas por el INDEC, al considerar que debieron afrontar gastos de alquiler no previstos tras ser evacuados de sus viviendas por riesgo de derrumbe.
El Estado Nacional pidió el rechazo del planteo al argumentar que la atribución de responsabilidades requiere un proceso probatorio amplio y que acceder al pago implicaría anticipar el resultado del juicio.
En su resolución, la jueza Parcio coincidió con ese criterio y sostuvo que el reclamo constituye una “tutela anticipada” que pretende imponer obligaciones patrimoniales antes de que se determine la responsabilidad de los demandados. Señaló que las causas del deslizamiento, la eventual existencia de conductas antijurídicas y el nexo causal con los daños forman parte del objeto central de la demanda y deberán esclarecerse durante el proceso judicial.
La magistrada advirtió que ordenar el pago implicaría adelantar los efectos económicos de una eventual sentencia favorable, sin que aún se haya acreditado la responsabilidad de las partes involucradas. También descartó la existencia de un peligro en la demora que justifique la medida. Si bien reconoció la gravedad de la situación, indicó que los demandantes no acreditaron de manera individual su nivel de afectación, ni detallaron si debieron abandonar sus viviendas, los gastos concretos que afrontan o si reciben asistencia estatal.
Remarcó que el planteo parte de una generalización sobre la situación de las familias afectadas, sin aportar elementos que permitan evaluar la urgencia en cada caso particular. “La sola acreditación genérica de un hecho dañoso colectivo no resulta suficiente”, concluyó.
En paralelo, el Municipio de Comodoro Rivadavia inició tareas de aterrazamiento del cerro Hermitte. Según informó el secretario de Infraestructura, Fernando Ostoich, los trabajos cuentan con la colaboración de operadoras privadas y el asesoramiento de consultoras. “Son aproximadamente 110.000 metros cúbicos de material que se debe movilizar. Ya llevamos desplazados cerca de 18.000 metros cúbicos, por lo que el avance es muy bueno”, señaló.
Vecinos del barrio Médanos, uno de los afectados, monitorean las obras. Verónica Costa, vocera del barrio, declaró: “Hay una gran expectativa. Claramente no existe la angustia de los meses pasados, vemos que se van concretando las obras a paso sostenido, pero necesitamos restituir la seguridad de vivir en este barrio”. También indicó que algunos vecinos enfrentan dificultades para calefaccionarse: “Los vecinos que no han tenido la posibilidad de mudarse, o aquellos que tuvieron que volver al barrio porque ya se les hacía insostenible la situación del alquiler, están calefaccionándose como pueden: con garrafas, artefactos eléctricos, con leña”.
