Mediante la Resolución N° 232, el organismo modificó las exigencias financieras para la actividad y fijó un cupo social de una tonelada de vieira tehuelche por permisionario.
El Gobierno del Chubut rediseñó las exigencias financieras para la marisquería por buceo artesanal y elevó el respaldo patrimonial que deberán acreditar los trabajadores de la actividad.
La medida administrativa, publicada bajo la Resolución N° 232, sustituye artículos clave del reglamento anterior e impacta en las costas del Golfo San José. En un mismo movimiento, la autoridad habilitó cupos extractivos y estableció una vara económica para los pequeños prestadores independientes.
La letra chica de la solvencia obligatoria
El texto oficial dictamina que los buzos habilitados deberán acreditar una capacidad económica y financiera suficiente para sostener el desarrollo operativo de sus campañas. Para cumplir con este requisito, la provincia aceptará la presentación de estados contables certificados, garantías bancarias, seguros de caución o avales de terceros.
En el segundo párrafo de la norma se fija el piso económico de esos avales: en caso de optar por un seguro de caución, la póliza deberá ser emitida por una compañía autorizada por la Superintendencia de Seguros de la Nación y contemplar una suma asegurada no inferior a 150 millones de pesos.
Un cupo social de mil kilos por trabajador
De forma paralela, el organismo dictó la Resolución N° 241, que oficializa la apertura de la temporada de recolección. La autoridad marítima dispuso un cupo catalogado como de carácter social para autorizar la extracción de una tonelada de vieira tehuelche.
El permiso rige hasta el 31 de julio y alcanza exclusivamente a los permisionarios habilitados para operar bajo la modalidad de buceo artesanal dentro de la Zona 1 del Golfo San José. Queda prohibido sumergirse en el Área de Evaluación El Riacho San José, delimitada por la línea de costa y la traza que une Punta Juan de la Piedra con Punta Mejillón.
Extracción manual y control de salubridad
La reglamentación exige que la recolección sea manual y selectiva, de modo que el 90% del volumen depositado en cada cajón cumpla con las tallas comerciales estipuladas. Las capturas son intransferibles. Los trabajadores deberán documentar cada kilo extraído mediante el Parte Diario y Guía de Transporte, un instrumento con carácter de declaración jurada.
La descarga queda supeditada a los monitoreos ambientales del Plan Provincial de Prevención y Control de Marea Roja. El Ejecutivo provincial advirtió que los inspectores aplicarán las sanciones previstas en la ley provincial de pesca, que contempla multas y la posible revocación del permiso de pesca artesanal.
