El proyecto impulsado por el Gobierno busca modernizar la Ley General de Sociedades, habilitando firmas gestionadas por algoritmos e inteligencia artificial.
El proyecto impulsado por el Gobierno busca modernizar la Ley General de Sociedades, habilitando firmas gestionadas por algoritmos e inteligencia artificial, ampliando la libertad de los socios y reduciendo la intervención estatal.
La posibilidad cierta de crear una empresa administrada por inteligencia artificial (IA), sin empleados y con decisiones tomadas mediante algoritmos, es una de las reformas más ambiciosas que impulsa el Gobierno de Javier Milei para modificar la Ley General de Sociedades.
La iniciativa, elaborada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, propone una profunda actualización del régimen societario vigente desde 1972, con el objetivo de otorgar mayor libertad a los socios para organizar sus negocios y reducir la intervención estatal en la actividad empresarial.
Entre los cambios más novedosos aparece la creación de las denominadas «Sociedades Automatizadas», estructuras que podrían operar mediante sistemas de inteligencia artificial o algoritmos sin necesidad de contar con empleados para su funcionamiento ordinario.
Además, el proyecto reconoce las llamadas DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas), entidades que pueden funcionar de manera total o parcialmente autónoma, utilizando tecnología blockchain, registros digitales y participaciones representadas mediante tokens.
Qué ventajas plantea el Gobierno
Según los fundamentos de la iniciativa, la reforma busca adaptar la legislación a las nuevas formas de producción y organización empresarial. Entre los beneficios señalados se encuentran la reducción de trámites burocráticos, la digitalización completa de los procesos societarios y una mayor flexibilidad para atraer inversiones.
El proyecto también habilita la utilización de domicilios electrónicos, libros digitales, asambleas virtuales y la constitución de sociedades mediante firma digital o electrónica. Asimismo, amplía los tipos de aportes permitidos, incorporando activos digitales, derechos, créditos y otros bienes intangibles con valor económico.
Otro aspecto destacado es que las sociedades podrán establecer mecanismos privados para resolver conflictos internos, incluyendo arbitrajes o la aplicación de normas internacionales en determinadas situaciones.
Las críticas y los interrogantes
Si bien la propuesta apunta a modernizar el marco legal, algunos especialistas podrían cuestionar la reducción de los controles estatales y la posibilidad de que determinadas estructuras empresariales operen con escasa supervisión pública.
También genera debate el reconocimiento de sociedades gestionadas por inteligencia artificial, una figura novedosa que plantea interrogantes sobre la responsabilidad legal ante errores, daños o conflictos derivados de decisiones tomadas por sistemas automatizados.
A su vez, la limitación de facultades de los registros públicos y la ampliación de la autonomía societaria podrían abrir discusiones sobre los mecanismos de control y transparencia.
Comienza este miércoles el debate en el Senado
La discusión formal del proyecto comenzará este miércoles a las 15:30 en la Comisión de Legislación General del Senado, presidida por la senadora libertaria Nadia Márquez.
La reunión tendrá carácter informativo y contará con la exposición de Federico Sturzenegger, principal impulsor de la iniciativa. También participarán Paula Taddei Farfán, subsecretaria de Planeamiento Estratégico de la Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia, y Alejandro Ramírez, titular de la Inspección General de Justicia.
El encuentro marcará el primer paso del tratamiento parlamentario de una reforma que busca redefinir cómo se crean, administran y controlan las empresas en la Argentina de la era digital.
Con información de Noticias Argentinas, editada y redactada por un periodista de ADNSUR
