El candidato Abelardo de la Espriella se impuso por menos de 250.000 votos en el balotaje frente a Iván Cepeda. El escrutinio final continúa y se registraron denuncias de irregularidades.
Colombia celebró el domingo una elección presidencial en segunda vuelta. Con el 99,86 % de las mesas escrutadas, el candidato Abelardo de la Espriella, de Defensores de la Patria, obtuvo el 49,65 % de los votos, frente al 48,70 % de Iván Cepeda, del oficialismo. La diferencia fue inferior a los 250.000 sufragios.
Tras conocerse los resultados, Iván Cepeda anunció que impugnará 33.000 mesas. El presidente saliente, Gustavo Petro, pidió revisar irregularidades y afirmó que “nadie puede proclamarse presidente” hasta que finalice el proceso legal. Organismos de observación electoral señalaron que la jornada transcurrió con normalidad en la mayor parte del territorio y que la participación fue récord.
De la Espriella, sin trayectoria política previa, construyó su candidatura en pocos meses. Recibió el respaldo del expresidente Álvaro Uribe y de sectores conservadores. Durante la campaña, propuso un recorte del gasto público cercano al 40 %, la eliminación de cientos de miles de cargos estatales y un endurecimiento de la política de seguridad. Manifestó afinidad con el modelo económico del argentino Javier Milei y el de seguridad del salvadoreño Nayib Bukele.
El nuevo mandatario anticipó que impulsará medidas mediante decretos en sus primeros días de gestión. La escasa diferencia electoral refleja una sociedad dividida. El gobierno de Gustavo Petro, primer presidente de izquierda en la historia del país, registró una reducción de la pobreza y un incremento del salario mínimo, pero también un aumento del gasto público y del endeudamiento. En el sistema de salud, la intervención estatal generó críticas por deterioro en la calidad del servicio. Se reportaron denuncias de corrupción que involucraron a funcionarios y legisladores, y el plan de “Paz Total” no logró los resultados esperados.
