El exjugador del plantel campeón de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia en 2006 habló con ADNSUR a horas de una nueva final en el Socios Fundadores. Destacó el trabajo del entrenador Pablo Favarel y comparó al equipo actual con aquel que obtuvo el título.
Comodoro Rivadavia, Chubut. En la previa del partido decisivo de la Liga Nacional de Básquet, Pablo Moldú, integrante del plantel que conquistó el título en 2006, se refirió al presente del club. En declaraciones a ADNSUR, Moldú afirmó: “Estoy muy contento por el presente del club, por cómo le está yendo a Pablo Favarel y también por el trabajo que viene realizando Pablo Ivanoff al frente de la institución. Pero hoy particularmente estoy nervioso”.
Moldú analizó la serie final y sostuvo que Gimnasia “está jugando como quiere” y que “ha conseguido algo muy importante en los playoffs, que es hacer sentir al rival que siempre tiene una respuesta”. Además, advirtió que “cerrar una final es lo más complicado que existe” y que “la presión la tiene Gimnasia porque tiene que dar el paso definitivo”.
El exjugador destacó a los jugadores Martín Dato y Emiliano Toretta. Sobre Dato, indicó que “se está haciendo cargo de la ofensiva cuando hace falta”. De Toretta, señaló que “tiene una tranquilidad sorprendente para la edad que tiene” y que “maneja el juego con una serenidad extraordinaria”.
Consultado sobre las similitudes entre el equipo actual y el de 2006, Moldú declaró: “Nosotros tampoco éramos candidatos en 2006. Este equipo tampoco aparecía en los pronósticos al inicio del torneo. Los dos grupos se construyeron desde el trabajo colectivo. No había una figura que sobresaliera por encima del resto”.
También se refirió al jugador Diego Romero, quien se incorporó al equipo en la recta final de 2006. Moldú comentó: “Nosotros estuvimos diez meses trabajando para salir campeones y él llegó sobre el final”. No obstante, reconoció que “no cualquiera juega como jugó él en una final”.
Finalmente, destacó el papel del estadio Socios Fundadores: “El Socios siempre fue un jugador más. Es muy difícil venir a ganar acá. Los jugadores sienten esa presión positiva que genera la gente”.
