La empresa BGH detuvo sus actividades en la planta de Río Grande por diez días hábiles debido a la baja demanda y el exceso de stock, lo que impacta en 600 empleados directos y 400 indirectos.
Una de las principales fábricas de electrónica del país, BGH, paralizó temporalmente su producción en la planta de Río Grande, Tierra del Fuego, a raíz de la retracción del mercado interno y la acumulación de mercadería sin vender. La medida, que tendrá una duración inicial de diez días hábiles, afecta a unos 600 trabajadores directos y a 400 empleos indirectos vinculados al transporte, la logística y otros servicios.
Según informaron fuentes del sector industrial, la decisión responde a la necesidad de reducir el stock acumulado en depósitos y adecuar la producción a una demanda que se mantiene en niveles históricamente bajos. La empresa enfrenta una desaceleración de las ventas y dificultades para colocar productos en los canales comerciales.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) inició conversaciones con la empresa para monitorear la situación. Desde el gremio señalaron que el objetivo es garantizar que los empleados continúen percibiendo el 100% de sus salarios durante el período de suspensión y obtener precisiones sobre el panorama para los próximos meses.
Datos vinculados al consumo energético industrial indican que el uso de electricidad en las plantas fabriles de Tierra del Fuego cayó cerca de un 27% en comparación con el año anterior, alcanzando niveles que no se registraban desde hace más de una década. Este indicador refleja la desaceleración productiva que atraviesa la provincia.
