El paciente, que había visitado Salta y Jujuy, permanece en cuidados intermedios con dificultades respiratorias. Su entorno está en aislamiento preventivo.
Un hombre que regresó de un viaje por el norte argentino fue internado en Bariloche con dificultades respiratorias y bajo sospecha de hantavirus. El caso activó los protocolos sanitarios y mantiene en aislamiento preventivo a su pareja e hijo, mientras se esperan los resultados de los análisis enviados al Instituto ANLIS/Malbrán.
El paciente ingresó a la guardia el domingo con fiebre, dolor corporal y diarrea. Ante la sospecha de un cuadro compatible con hantavirus, los médicos decidieron su internación en el Área de Cuidados Intermedios. Según el médico Rodrigo Bustamante, “permanece estable, aunque presenta dificultades respiratorias”. El cuadro es considerado delicado debido a la etapa de evolución en la que se encuentra.
En una primera evaluación no se identificó un origen claro, pero estudios clínicos y radiológicos reforzaron la sospecha. Luego se conoció que el paciente había viajado recientemente a Salta y Jujuy, regiones donde la enfermedad tiene mayor circulación, por lo que se analiza una posible exposición en esa zona.
En la Patagonia circula la cepa Andes, la única variante de hantavirus con capacidad de transmisión entre personas. La pareja y el hijo del paciente están en aislamiento preventivo, aunque por el momento no presentan síntomas. En el norte del país no se registra este tipo de contagio interpersonal.
La cepa Andes fue detectada por primera vez tras un brote en 1995 en El Bolsón, donde dos personas fallecieron. Investigaciones posteriores confirmaron la transmisión interpersonal, con evidencia genética directa. Entre 2018 y 2019, el brote de Epuyén dejó 29 casos confirmados y 11 muertes, con una letalidad del 32%.
El cuadro clínico asociado al virus Andes es el síndrome pulmonar por hantavirus, que comienza con fiebre, dolores musculares y fatiga, y puede evolucionar rápidamente a insuficiencia respiratoria grave. “A diferencia de otros hantavirus, su capacidad de transmitirse entre personas la convierte en una amenaza sanitaria de vigilancia permanente”, advierten los especialistas.
