Una auditoría del PAMI reveló sobrefacturación, recetas falsas y cobros indebidos en prestaciones oftalmológicas y ópticas en distintas provincias del país, incluida la región patagónica.
El PAMI identificó un fraude millonario en prestaciones oftalmológicas y ópticas tras una auditoría que abarcó varios puntos del país. Las irregularidades incluyen sobrefacturación de anteojos, recetas sin respaldo médico, prestaciones nunca realizadas y cobros indebidos a afiliados.
Uno de los mecanismos más frecuentes consistía en facturar lentes de alta graduación —más costosos— cuando en realidad se entregaban productos básicos. También se registraron consultas y estudios inexistentes, manipulación de códigos para cobrar montos mayores y circuitos cerrados donde médicos derivaban siempre a una misma óptica, en algunos casos con vínculos personales o familiares.
Además, se detectó el cobro indebido a jubilados por lentes que debían ser gratuitos, con valores que alcanzaban cifras elevadas. Las irregularidades fueron halladas en provincias como Buenos Aires, Entre Ríos, Santiago del Estero y La Rioja, y ya derivaron en causas judiciales y sanciones administrativas.
Desde el organismo explicaron que estas maniobras forman parte de un sistema más amplio de fraude que incluye el uso indebido de órdenes médicas electrónicas. “Esta gestión no encubre, investiga y denuncia. Hay un mandato claro de sanear el sistema y erradicar los abusos”, señalaron fuentes del PAMI.
La actual conducción, encabezada por Esteban Leguízamo, implementó controles más estrictos, auditorías permanentes y un sistema de monitoreo para detectar irregularidades. El objetivo, remarcaron, no es recortar prestaciones, sino garantizar que los recursos lleguen correctamente a los afiliados. El organismo ya impulsó al menos seis causas judiciales y avanza con nuevas investigaciones.
