Docentes autoconvocados de Comodoro Rivadavia realizaron una marcha este lunes para reclamar mejoras salariales, condiciones laborales dignas y una convocatoria real a paritarias. La protesta se suma a otras movilizaciones en la provincia.
La crisis salarial y laboral que atraviesan los trabajadores estatales en Chubut volvió a expresarse este lunes en las calles de Comodoro Rivadavia. Tras la movilización encabezada por ATE por la mañana, desde las 19, docentes autoconvocados realizaron una marcha por el centro de la ciudad para visibilizar un reclamo que, aseguran, ya no admite más postergaciones: mejores salarios, condiciones dignas de trabajo y una convocatoria real a paritarias.
Una de las docentes presentes manifestó, mientras concentraban en San Martín y Güemes, que el objetivo de movilizarse tiene que ver «con visibilizar la situación que estamos atravesando. Esperamos que alguien nos escuche. Hay mucha gente que está pasando necesidades. Muchas veces dejamos de lado estas necesidades para atender a los chicos en las escuelas. Pero también nosotros necesitamos que desde arriba nos entiendan nuestra situación». «Esperamos que le busquen una solución a futuro. Esperamos que alguien nos escuche y seguramente después vendrá la respuesta», agregó.
Otra docente que tomó la palabra durante la concentración planteó: «No pedimos privilegios, pedimos vivir de nuestro trabajo. La lucha es colectiva y se defiende en la calle». Finalmente, una docente señaló que «estamos comunicándonos con la gente de otras seccionales para saber qué medidas vamos a tomar el miércoles mientras se desarrolla la paritaria.» No se descarta avanzar con una medida de fuerza, que se evaluará en asambleas en las próximas horas.
Mirta Balcón, docente y una de las impulsoras de la convocatoria, describió el panorama que atraviesan. «Muchos trabajamos el máximo de horas permitidas y aun así tenemos que buscar ingresos extra: vendemos productos, hacemos ferias, lo que sea para llegar a fin de mes», explicó en ‘Ahora en Comodoro’, por Seta TV. Es madre y sostiene su hogar únicamente con su salario docente, que ronda entre los 750 y 800 mil pesos. «Es imposible vivir con eso: hay que pagar alquiler, comida, servicios. No alcanza», remarcó.
Balcón también señaló las dificultades cotidianas dentro de las escuelas: falta de recursos, edificios deteriorados y, en algunos casos, ausencia de calefacción. Afirmó que muchos docentes terminan utilizando su propio dinero para cubrir necesidades básicas del funcionamiento escolar. «Si uno tiene que pensar cómo sostener a su familia, es muy difícil poder garantizar una educación de calidad. La precarización termina impactando directamente en el aula», advirtió.
En este contexto, la marcha de antorchas busca no solo visibilizar el conflicto sino también marcar un punto de inflexión. Desde el sector aseguran que el anuncio oficial de una posible convocatoria a paritarias para esta semana aún no genera confianza. «No hay nada concreto. Son anuncios que parecen buscar desactivar el reclamo», sostuvo la docente.
La protesta se enmarca en un escenario más amplio de conflictividad en la provincia, con medidas de fuerza también en salud y otros sectores estatales. Para los autoconvocados, la clave será sostener la organización y avanzar en nuevas acciones. «Esto recién empieza. Tenemos que animarnos a salir y decir basta», concluyó Balcón.
