Productores, enólogos y expertos se reunieron en Lago Puelo para destacar la identidad de los vinos patagónicos, con maduración lenta y perfiles de zona fría que marcan una diferencia en el mercado.
Bajo la mirada del cerro Radal, el pasado sábado la Comarca Andina reafirmó que el paralelo 42 no solo es tierra de frutas finas, sino también hogar de vinos con personalidad vibrante. El evento “Puelo Wines” reunió a productores, especialistas y aficionados en las cercanías de la Ruta Nacional N°40, en una jornada donde la identidad territorial fue protagonista.
La convocatoria fue organizada por Vinoteca Musters, referente en la difusión de la vitivinicultura regional, y se realizó en Linaje Hotel Boutique, un espacio de elegancia rústica liderado por Antonella Brozzoni, presidenta de la Cámara de Turismo local. El encuentro, de carácter íntimo, contó con la presencia de referentes como Andrés Rosberg, Leandro Completa y Alejandra Bidaseca (Winexperts de Argentina), junto a los enólogos Camilo de Bernardi y Darío González Maldonado.
Antonella Brozzoni presentó sus etiquetas personales: Pianta, un blend de blancas criollas; Capra, un Chardonnay fresco; y Genaro Ismael, un Merlot joven. Estas producciones nacen en la Chacra La Angela, en el Cerro Radal, donde las vides plantadas por su padre dieron inicio al proyecto. “Ni sabíamos qué eran hasta el día de hoy… Cuando comencé con el hotel, Darío un día vino a visitarme, vio las uvas y me dijo: ‘¿Por qué no hacés un vinito? Probemos’”, recordó sobre el origen de Pianta.
Mónica Puente, de Casa Redonda Wines, describió el desafío de producir a 600 metros de altura en el faldeo del Piltriquitrón. “La maduración es lenta, el sol es intenso pero tenemos dos grados menos que en el pueblo”, explicó. Presidenta de la Asociación de Productores de Lago Puelo, presentó un Gewürztraminer joven y un Pinot Noir con paso por roble francés. Relató que una granizada en 2024 casi destruye la producción, obligándola a elaborar un espumante para salvar la cosecha.
Pedro Adamow, por su parte, destacó la excelencia técnica de su premiado Sauvignon Blanc 2025. “Nuestros vinos tienen perfiles de zona fría, más parecidos a otras partes del mundo que al resto del país. Tenemos mineralidad, alcoholes bajos y una maduración lenta: la planta brota en octubre y cosechamos en abril. Son seis meses en planta, cuando en otros lados son cuatro”, señaló. “Quizás no vamos a tener viñedos enormes, pero sí vinos muy particulares que marcan la diferencia”.
El cierre estuvo a cargo de los expertos. Andrés Rosberg alentó a los productores: “Créansela. Argentina necesita de estos Pinot y Chardonnay con buena acidez. Aquí hay una mini ‘Proto Ruta del Vino’ en la Comarca”. Alejandra Bidaseca destacó que Lago Puelo está creando su propia marca. Camilo de Bernardi aportó paciencia: “No hay que apurarse… el potencial es infernal”, recordando que esperó 11 años la maduración de su merlot. Leandro Completa resumió: “Esta región está empezando a escribir su historia”.
