Una niña de cuatro años llegó sin vida a un centro de salud en la zona fronteriza y, minutos después, su padre se quitó la vida en el mismo establecimiento. La autopsia de la menor reveló signos compatibles con violencia previa.
Un trágico episodio ocurrió en las últimas horas en Yacuiba, localidad ubicada en la zona fronteriza entre Argentina y Bolivia. Una niña de cuatro años fue trasladada sin signos vitales a un centro de salud en San José de Pocitos. Poco después, su padre falleció tras dispararse dentro del mismo establecimiento.
Según reconstrucciones de medios locales, el hombre había llevado a la menor a la guardia médica, donde los profesionales constataron que ya no presentaba vida. Minutos más tarde, en medio de la conmoción, el padre, visiblemente afectado, extrajo un arma de fuego y se efectuó un disparo en la cabeza ante la presencia del personal sanitario y otras personas.
Los estudios forenses realizados a la niña determinaron que su deceso se produjo por anoxia encefálica derivada de una asfixia mecánica, asociada a una compresión en la zona torácica y abdominal. Los especialistas también detectaron múltiples lesiones en el cuerpo compatibles con episodios de violencia previos, lo que llevó a calificar el hecho como una muerte de carácter homicida. Estos hallazgos orientan la investigación hacia la posibilidad de que la menor haya sido víctima de maltrato sostenido.
Respecto al padre, la autopsia concluyó que falleció a raíz de un traumatismo craneoencefálico grave producto del disparo, siendo considerado un suicidio. La investigación, a cargo del Ministerio Público de Bolivia, trabaja en reconstruir los hechos, establecer posibles responsabilidades y analizar el entorno familiar y las condiciones de vida de la niña.
