El sindicato petrolero privado plantea un escenario de tensión ante el vencimiento de la conciliación obligatoria y reclama la apertura de negociaciones paritarias.
El secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado (SIPGER), Rafael Güenchenen, advirtió sobre la posibilidad de un paro si no se resuelven los reclamos pendientes antes del 25 de abril, fecha en que vence la conciliación obligatoria. El dirigente sostuvo que, de no haber respuestas ni convocatoria a paritarias, el gremio procederá con las medidas de fuerza ya definidas en asamblea.
A través de un mensaje en redes sociales, Güenchenen cuestionó a quienes interpretan las acciones sindicales como parte de estrategias políticas. «Hay algunos que suponen acuerdos o jugadas de ajedrez detrás de cada movimiento. Dejen de proyectar, operar y confundir», expresó, remarcando que el foco está en la defensa directa de los trabajadores.
El titular del sindicato describió una situación compleja en los yacimientos, con equipos paralizados, trabajadores sin diagrama laboral definido e incumplimientos por parte de las operadoras. «Si cumplieran con lo prometido, podríamos empezar a resolver muchos de los problemas que atravesamos», afirmó.
Güenchenen también se refirió a las opiniones externas al sector, señalando que muchas de ellas «terminan actuando en contra de los trabajadores». Insistió en que el eje del conflicto es la necesidad de abrir la negociación paritaria y dar respuestas concretas. «Si el 25 de abril no hay soluciones ni convocatoria, vamos a avanzar con lo que se votó en la asamblea general», reiteró.
El mensaje marca un escenario de tensión en la actividad petrolera, donde el gremio advierte sobre el impacto de la inactividad en los pozos. Los próximos días serán clave para determinar si el conflicto escala o se abre una instancia de diálogo.
