Entre septiembre de 2024 y mismo mes de 2025 la deuda externa del sector privado pegó un salto de U$S 12.984 millones (+13%), de acuerdo a un informe publicado este jueves por el Banco Central. De esta forma totalizó U$S 116.847 millones, frente a U$S 103.863 millones un año atrás.
Entre los factores que destacan se encuentra, de una parte, el peso de la deuda corporativa externa con empresas relacionadas. A su vez, la medida electoral del gobierno de la rebaja las alícuotas a 0% de las retenciones a las exportaciones agropecuarias en septiembre pasado hizo saltar la deuda externa privada por exportaciones un 56% en sólo un trimestre, o unos U$S 5.400 millones más.
Desde el punto de vista sectorial, otro aspecto que se destaca del informe es que la Industria Manufacturera es el principal sector de actividad endeudado, con unos U$S 45.367 millones (39% de la deuda total), de la que dos terceras partes corresponde a deuda con «empresas del mismo grupo».
De los casi U$S 13.000 millones que se incrementó el endeudamiento privado externo, unos U$S 8.922 millones (69%) corresponden a un salto en la deuda financiera (es decir, préstamos externos) y unos U$S 4.062 millones (31%) a deudas comerciales (para financiar el comercio exterior, es decir, exportaciones e importaciones).
A fines de 2017 la deuda externa privada sumaba U$S 75.379 millones. Al 31 de diciembre de 2019 subió a U$S 83.187 millones. A fines de 2021 había retornado a US$ 75.297 millones, y luego comenzó a crecer nuevamente hasta llegar a US$ 103.164 millones en 2023. Ya con Milei alcanzó a fines de 2024 unos U$S 102.151 millones (a pesar de la especie de estatización de deudas privadas que le abrió Caputo a los importadores con el bono llamado BOPREAL), y luego se disparó en 2025.
El Banco Central desagrega el stock de deuda a septiembre pasado en grandes grupos: “la deuda por importaciones de bienes fue la más importante con un stock de US$ 39.055 millones, seguida por los préstamos financieros con US$ 29.581 millones y los títulos de deuda en manos de no residentes, que totalizaron US$ 16.011 millones”. Le siguieron la deuda por exportaciones de bienes con US$ 15.191 millones, la deuda por servicios con un stock de US$ 13.631 millones y la categoría “Otra deuda financiera” con una posición de US$ 3.378 millones a fin del trimestre”.
Deudas con empresas del mismo grupo
De acuerdo al informe del BCRA, el 53% del total de la deuda privada externa corresponde a empresas del mismo grupo, por un total de U$S 61.762 millones. Esto implica financiamiento intrafirma para operaciones comerciales y financieras, y también una forma de apropiarse de «dólares baratos» del Banco Central, muchos de los cuales terminan en inversiones de corto plazo para obtener ganancias especulativas con la bicicleta financiera (tasas de interés internas elevadas en dólares).
- Importaciones de bienes: el financiamiento otorgado por empresas relacionadas alcanzó un stock de U$S 21.503 millones.
- Importaciones de servicios: en este caso correspondió U$S 9.452 millones a empresas relacionadas.
- Exportaciones de bienes: el financiamiento otorgado por empresas relacionadas alcanzó un stock de U$S 8.304 millones.
- Préstamos financieros: después de importaciones de bienes, los préstamos financieros es el segundo tipo de operación con empresas relacionadas, alcanzando U$S 20.170 millones.
La escandalosa rebaja electoral a 0% de las retenciones a los agroexportadores
El informe del Banco Central señala claramente que las operaciones de las empresas exportadoras para hacerse beneficiarias de una rebaja fenomenal de las retenciones a las exportaciones, que llevó la alícuota a 0% en septiembre de 2025, es la principal operación que explica el enorme salto en el endeudamiento privado externo. ¿De qué forma? Adelantando las declaraciones juradas tomando los dólares como deuda externa, a cuenta de una futura cancelación comercial (o sea, sin tener necesariamente el stock aún para vender).
«El aumento de la deuda comercial estuvo explicado exclusivamente por el incremento de la deuda por exportaciones de bienes por USD 5.428 millones», indica el informe.
Al mismo tiempo, señala taxativamente, y sin lugar a dudas, que el aumento en la deuda por exportaciones de bienes «se explicó por el impacto del Decreto 682/25, mediante el cual se fijó en 0% la alícuota de los derechos de exportación de granos y carnes para aquellos que liquidaran al menos el 90% de las divisas dentro de los tres días hábiles de efectuada la DJVE correspondiente. Esto motivó ingresos extraordinarios por anticipos y prefinanciaciones de exportaciones durante los últimos días de septiembre».
E incluso, el BCRA detalla que «de este modo, a nivel sectorial, el sector de “Elaboración de productos alimenticios”, principal sector exportador de los cereales y oleaginosas alcanzó un stock de USD 11.549 millones (76% del total) con una suba de USD 4.843 millones en el trimestre».
Queda al descubierto así una de las maniobras electorales más costosas para el pueblo trabajador argentino, y más lucrativas para un conjunto de empresas vinculadas con la exportación de soja y cereales.
