La tabla completa, desde cuándo se cuenta el reloj y cómo saber si están en punto.
Hervir una papa requiere atención al tiempo de cocción, que varía según el tamaño del corte. La referencia más útil no es el tamaño de la papa entera sino el del corte. Los cubos de 2,5 cm tardan unos 12 minutos, los de 5 cm unos 15 y los de 7,5 cm unos 20. Todo contado desde el momento en que el agua rompe el hervor, con las papas puestas en agua fría desde el principio.
El punto de cocción depende del plato: para puré, se busca que el cuchillo entre sin resistencia; para ensalada, que estén tiernas pero mantengan la forma al pincharlas.
LO QUE NECESITÁS
- Papas, en lo posible del mismo tamaño
- Una olla grande con agua fría
- Sal gruesa
- Cuchillo y tabla
- Un tenedor o un palillo para probar
- Un reloj o timer a mano
PASO A PASO
- Lavá bien las papas. Podés pelarlas o dejarlas con cáscara, según lo que vayas a cocinar.
- Si las cortás, hacé trozos parejos: cubos de 2,5, 5 o 7,5 cm. Si hay tamaños mezclados, los chicos se desarman antes de que el centro de los grandes esté tierno.
- Ponelas en la olla y cubrilas con agua fría, no con agua ya hirviendo. La papa tiene que subir de temperatura junto con el agua.
- Llevá la olla al fuego. Cuando empieza a hervir, bajá la intensidad a hervor suave y, recién ahí, arrancá a contar.
- Papa baby o cubos de 2,5 cm: unos 12 minutos. Papa chica o cubos de 5 cm: unos 15 minutos. Papa mediana o cubos de 7,5 cm: unos 20 minutos.
- Si las papas van enteras, tomá los tiempos como orientación y comprobá el centro con la punta de un cuchillo fino o un tenedor.
- Para puré, retiralas cuando el cuchillo entre hasta el centro sin resistencia. Para ensalada, cuando estén tiernas pero se sostengan al pincharlas, y escurrílas enseguida.
- Si las cortaste con anticipación y se van a oscurecer, dejalas en agua con unas gotas de limón o vinagre. Antes de hervirlas, escurrí y usá agua limpia.
TIPS
- No tapes la olla: el agua vuelve a hervir de golpe y las papas se golpean entre sí hasta deshacerse por fuera.
- La variedad cambia todo. Una papa harinosa se rompe antes que una de pulpa firme; si es para ensalada, conviene una que aguante.
- Salá el agua al principio, con sal gruesa. No cambia el tiempo de cocción y sí el sabor de la papa desde adentro.
- Una vez escurridas, no las dejes apoyadas sobre el agua caliente: siguen cocinándose con el vapor y se pasan en cinco minutos.
Artículo elaborado con información de La Hora del Chef, con asistencia de IA y bajo supervisión de un editor de ADNSUR.
