El delantero de 18 años increpó a un miembro del cuerpo técnico de Gastón Lotito al ser reemplazado en la derrota 2-0 ante Chacarita, que confirmó el descenso del Torito. El juvenil ya había tenido una reacción similar la fecha anterior.
El descenso de Nueva Chicago a la Primera B Metropolitana quedó marcado por un incidente entre el delantero Thiago Ocampo y un integrante del cuerpo técnico que encabeza Gastón Lotito. Ocurrió a los 25 minutos del segundo tiempo, cuando el Torito perdía 2-0 ante Chacaritar en el estadio de San Martín y Ocampo fue reemplazado por Evelio Cardozo.
Al cruzar la línea de cal, el jugador de 18 años se dirigió al colaborador con insultos: «¡Te voy a cagar a trompadas, cagón!», le gritó a metros del cuarto árbitro, según reconstruyeron Clarín e Infobae. Luego ignoró el saludo y se fue directo al banco de suplentes.
No fue la primera reacción de ese tipo. La fecha anterior, en el empate 1-1 con San Martín de San Juan, Ocampo también había reaccionado con enojo al ser reemplazado a los 10 minutos del segundo tiempo, cuando el equipo perdía 1-0, y golpeó con fuerza los sillones del banco.
Ocampo llegó a Nueva Chicago a los seis años, debutó en Primera en septiembre de 2025 y en la actual campaña marcó cuatro goles y dio cinco asistencias, además de ser convocado a un seleccionado Sub 20.
Chacarita construyó la victoria en el arranque del complemento: Maximiliano Meléndez abrió el marcador a los cinco minutos tras un centro de Alexis Domínguez y Nicolás Pantaleone amplió de cabeza luego de un córner. Con el 2-0, el Funebrero selló su permanencia y condenó a Nueva Chicago, que quedó 17° con 37 puntos porque Patronato igualó 0-0 con Atlético de Rafaela y se salvó con 38.
El partido estuvo detenido a ocho minutos del final: el árbitro Sebastián Zunino interrumpió el juego porque un integrante del cuerpo técnico de Chicago se desmayó y debió ser asistido y retirado en camilla antes de que se reanudara.
«Hay venganza del 2012. Todo vuelve, así que ahora a disfrutar», dijo Meléndez, y agregó: «Nos creían muertos, nos creían ahí abajo; me saco el sombrero con los chicos que dimos todo».
Con el descenso consumado, la continuidad de Ocampo es una incógnita: podría recibir ofertas para seguir en la Primera Nacional o quedarse en Mataderos para buscar su revancha en la tercera categoría.
