El fuero Civil de Roca determinó que la empresa de transporte deberá indemnizar a un pasajero que no pudo acceder a sus boletos de regreso desde Buenos Aires tras ingresar una letra incorrecta en su correo electrónico.
El fuero Civil de la ciudad de Roca, en la provincia de Río Negro, condenó a la empresa de transporte Vía Bariloche a indemnizar a un pasajero que no pudo acceder a sus pasajes de regreso desde Buenos Aires por un error de tipeo en su dirección de correo electrónico.
El error en la compra y la falta de respuestas
El conflicto se originó cuando un vecino de Roca viajó hasta la localidad bonaerense de San Miguel del Monte para participar de una celebración. Para organizar el regreso, le pidió a un familiar que comprara tres boletos a través de internet. La transacción bancaria se completó de forma exitosa durante esa misma tarde, pero los pasajes nunca ingresaron a la casilla de correo electrónico informada.
Ante la inminencia del viaje, el usuario comenzó a contactarse con la empresa mediante llamados telefónicos y correos electrónicos. Desde el área de atención al cliente argumentaron una supuesta demora en el sistema y luego le indicaron que los boletos directamente no habían sido emitidos. Frente a la urgencia y al no contar con más fondos disponibles, el hombre tuvo que pedirle dinero prestado a uno de sus hijos para comprar otros tres pasajes y poder emprender el retorno a Río Negro al día siguiente.
La postura de la firma y el fallo judicial
Una vez en su ciudad, el pasajero decidió iniciar una demanda por daños y perjuicios. Durante el proceso legal, Vía Bariloche intentó desligarse de la responsabilidad al argumentar que el propio cliente había informado mal su dirección de correo electrónico, ya que la casilla aportada contenía una letra adicional respecto de la correcta.
La jueza a cargo del caso analizó la situación bajo la lupa de la Ley de Defensa del Consumidor y desestimó la defensa de la compañía. El fallo destacó que el pasajero avisó del problema antes de la fecha prevista para el viaje y que la empresa de transporte tuvo casi 43 horas para solucionarlo. La magistrada remarcó que la proveedora contaba con los nombres de los viajeros, el número de gestión, el medio de pago y un teléfono de contacto, información más que suficiente para identificar la operación y reenviar los tickets mediante una diligencia mínima.
Trato indigno y reintegro incumplido
La sentencia estableció que las equivocaciones de los usuarios al cargar datos en una plataforma digital forman parte de los riesgos previsibles que debe contemplar cualquier empresa que comercializa servicios a distancia. El error inicial en el teclado no liberó a la firma de su obligación de brindar asistencia rápida y eficaz.
La resolución también cuestionó el accionar de la empresa después del viaje. El cliente recibió respuestas automáticas y le exigieron datos que le resultaban imposibles de aportar, ya que su reclamo central era precisamente que nunca le habían entregado los boletos. Si bien días después Vía Bariloche aceptó devolverle el dinero en un plazo de veinte a treinta días hábiles, ese reintegro jamás se concretó en la práctica.
Para la Justicia, todo este recorrido sometió al consumidor a un trámite desgastante que violó el derecho a recibir un trato digno. La condena obliga a indemnizar al damnificado en su mayor extensión, aunque la sentencia aún no se encuentra firme y puede ser apelada por la compañía.
