Un establecimiento rural de El Bolsón abrió una convocatoria a través de la plataforma Worldpackers. Los voluntarios deben colaborar en tareas de mantenimiento y cuentan con tres días libres semanales para recorrer la región o realizar trabajo remoto.
Un establecimiento rural de El Bolsón abrió una convocatoria a través de la plataforma Worldpackers. Los voluntarios deben colaborar en tareas de mantenimiento y cuentan con tres días libres semanales para recorrer la región o realizar trabajo remoto.
Abandonar la rutina de la ciudad y despertarse rodeado de montañas es un deseo recurrente para muchas personas. El principal obstáculo suele ser el costo económico de instalarse en la cordillera durante un tiempo prolongado. Sin embargo, en la localidad rionegrina de El Bolsón existe una alternativa diseñada para quienes están dispuestos a intercambiar su esfuerzo por la posibilidad de experimentar la vida patagónica desde adentro.
Qué es Worldpackers y cómo funciona
La iniciativa se canaliza a través de Worldpackers, una plataforma global que conecta a viajeros con anfitriones locales. El sistema permite conseguir hospedaje sin costo en distintos lugares del mundo a cambio de colaborar algunas horas por semana en diferentes proyectos. Más allá del alivio económico, la red fomenta un profundo intercambio cultural al integrar a los visitantes en la dinámica cotidiana del lugar y alejarlos del rol tradicional del turista.
En este marco, la propuesta pertenece a Chacra Kremen, un establecimiento cordillerano que abrió sus puertas para recibir a personas interesadas en sumarse a las tareas diarias del predio. El espacio cuenta con una valoración perfecta de cinco puntos por parte de usuarios anteriores y se consolida como una de las opciones de voluntariado más atractivas de la región.
Los requisitos y las tareas en la chacra
La convocatoria está orientada a personas de entre 20 y 50 años que dominen el español y cuenten con un nivel inicial de inglés. Los interesados pueden postularse de manera individual o en pareja y deberán cumplir con un esquema de 20 horas de ayuda por semana.
Las actividades varían según la época del año y exigen buena predisposición para realizar múltiples labores. El cronograma de trabajo incluye tareas de mantenimiento general, carpintería, pequeñas reparaciones, jardinería y cuidado de los espacios exteriores. Durante la temporada de invierno y primavera se suman labores específicas en la huerta, el gallinero, la siembra y la cosecha. A esto se le añade la responsabilidad básica de colaborar con la limpieza de las áreas comunes, los dormitorios y la cocina.
Para garantizar una convivencia armónica se exige cuidar las herramientas y mantener una comunicación permanente. Los responsables del predio organizan una reunión semanal para canalizar dudas o propuestas y lograr que los visitantes se sientan verdaderamente parte del equipo.
Tiempo libre, alojamiento y trabajo remoto
El esfuerzo físico tiene su recompensa directa en los tiempos de descanso. Por las horas de colaboración brindadas, los voluntarios reciben tres días libres a la semana, un margen ideal para organizar caminatas, excursiones y disfrutar de los paisajes característicos de la Comarca Andina.
En cuanto a las comodidades, la chacra ofrece alojamiento en una cama dentro de habitaciones compartidas o la posibilidad de instalar una carpa en el sector de camping. Los visitantes tienen a disposición una cocina completamente equipada para preparar sus comidas, aunque cada persona debe comprar y administrar sus propios alimentos.
Un dato clave para quienes no pueden desconectarse del todo es que el establecimiento cuenta con internet de alta velocidad y un espacio específico destinado al trabajo remoto, lo que permite combinar la experiencia rural y la naturaleza con las obligaciones laborales a distancia.
