El exjugador de Rosario Central y Racing contó en una entrevista con el streamer Joaco Santos que pasaba entre siete y ocho horas diarias jugando a la ruleta. Actualmente está autoexcluido de los casinos y juega en Somisa de la Liga de San Nicolás.
Emiliano Vecchio, exjugador de Rosario Central, Racing y otros equipos, relató en una entrevista con el streamer Joaco Santos que entre 2019 y 2022 pasaba gran parte de sus días en un casino jugando a la ruleta, donde perdió aproximadamente 500.000 dólares.
«Estaba entre siete y ocho horas, pagaba el ticket, salía, daba la vuelta y entraba de nuevo. Me decía: ‘No, pero yo gané toda esta plata. ¿Cómo me voy a ir ahora?'», declaró Vecchio sobre su adicción al juego.
Vecchio, de 37 años, señaló que la cercanía del casino con su domicilio en General Baigorria, Rosario, incidió en su conducta. «Yo no la pasé bien. Fue mi debilidad», afirmó.
«A mis hijos no los veía, estaba todo el día en el casino. Perdí todo. No te importa nada, puede pasar Pampita por al lado tuyo y le decís ‘espérame’. Solo te importa jugar. No te importa si tu hijo está enfermo o si tu pareja o familia necesitan algo. Solo queres ver cómo la bola gira en la ruleta», describió.
Agregó: «Hoy lo veo desde afuera y ese lugar -por el casino- tiene tanta oscuridad, una energía pesada y negativa. Uno va y se encuentra siempre con las mismas personas y nadie se da cuenta que está enfermo. Es gente viciosa y se miente que controla su adicción, como todo enfermo que no da el brazo a torcer y no toma dimensión de dónde está».
«Yo entraba a la cancha y era el único momento en que me olvidaba del casino. Mi mente se ponía en blanco y yo jugaba, pero yo sabía que estaba enfermo. Terminaba el partido y decía: ‘La pucha, ahora me voy a ir al casino de nuevo'», continuó.
Tras autoexcluirse voluntariamente de los casinos, donde no puede ingresar y si lo hace debe pagar una multa, Vecchio atravesó un período en el que solo obtenía ingresos como jugador de Defensores de Belgrano. Según su relato, varios amigos le dieron la espalda y no le brindaron contención.
«Mis problemas comenzaron cuando me separé a finales de 2024. Tenía que pasar la mantención -de Benjamín, el hijo que tuvo con Mercedes Blanco- y ya no tenía el mismo flujo de plata que en su momento. Mi único ingreso era el sueldo de Defensores de Belgrano, pero tenía que pagar el alquiler y otras cosas que me llevaron a no tener plata para comer. En ese momento muchos amigos me dieron la espalda y mi círculo íntimo quedó muy reducido», sostuvo.
Actualmente, Vecchio juega en Somisa de la Liga de San Nicolás, en un plano semiprofesional. Su caso se suma al de Jonatan Gómez, también exjugador de Rosario Central y Racing, quien declaró haber quedado en bancarrota por su adicción al juego.
«Perdí todo. Yo hoy perdí todo. Yo estoy en un proceso con mi familia, que está casi destrozada, tengo un proceso en el cual no sé si voy a poder volver a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta», relató Gómez, quien se encuentra medicado y monitoreado tras superar el vicio del juego clandestino.
