Emanuel Viegas, director de la ESETP N°749, se refirió a las prácticas profesionalizantes, los cambios en el perfil de los estudiantes y la incorporación de nuevas tecnologías en la educación. «La escuela tiene que poder ayudar al chico a construir su propio proyecto de futuro», sostuvo.
Las escuelas técnicas de Comodoro Rivadavia atraviesan el desafío de adaptar su formación a un mundo laboral que cambió y que continúa incorporando nuevas tecnologías. Las prácticas profesionalizantes mantienen un lugar central como instancia de acercamiento de los estudiantes al trabajo, pero las instituciones también deben ampliar sus propuestas para acompañar nuevas demandas vinculadas con la automatización, los emprendimientos y las herramientas digitales.
Sobre estos temas habló Emanuel Viegas, director de la ESETP N°749, en comunicación con ADNSUR, en vivo desde la Expo Industrial 2026.
Viegas explicó que las escuelas técnicas fueron creadas históricamente para formar mano de obra calificada en una ciudad cuya actividad petrolera necesitaba trabajadores con conocimientos específicos. Sin embargo, consideró que ese objetivo actualmente se amplió y que la formación técnica tiene posibilidades que van mucho más allá de las especialidades tradicionalmente asociadas a la industria. «La escuela técnica tiene mucho para ofrecer, sigue teniendo mucho para ofrecer al día de hoy», señaló.
En ese sentido, sostuvo que las distintas especialidades también tienen la posibilidad de transformarse a medida que aparecen nuevas tecnologías. «Las mismas que ya conocemos, que vienen de año a año, tienen posibilidades de reinventarse todo el tiempo porque las tecnologías van cambiando», explicó. Para el director de la ESETP N°749, uno de los principales desafíos está en acompañar ese proceso desde las instituciones y contar con el respaldo necesario para incorporar herramientas vinculadas con la automatización y otros avances tecnológicos.
El director también destacó que la formación actual no apunta únicamente a preparar a los estudiantes para conseguir un empleo. Explicó que las escuelas técnicas se encuentran atravesadas por la Ley de Educación Nacional y la Ley de Educación Técnico Profesional, que plantean una formación vinculada tanto con el trabajo como con la continuidad de estudios. «La escuela tiene que poder ayudar al chico a construir su propio proyecto de futuro», afirmó, al remarcar que un estudiante egresado de una escuela técnica puede continuar una carrera universitaria o terciaria, independientemente de la especialidad que haya elegido.
A esa formación, Viegas sumó otro aspecto relacionado con los cambios en el mundo laboral. Según explicó, los jóvenes ya no necesariamente proyectan permanecer durante décadas en una misma empresa o desempeñarse durante toda su vida en una única actividad. Por eso consideró importante que la escuela también pueda brindar herramientas para emprender, crear proyectos propios y desarrollar una marca o actividad independiente. En ese escenario, las prácticas profesionalizantes aparecen como una herramienta para acercar a los estudiantes a experiencias concretas y permitirles conocer diferentes posibilidades antes de ingresar al mundo laboral.
Uno de los principales desafíos que identificó es la llegada de la inteligencia artificial al ámbito educativo. Viegas reconoció que los docentes no siempre estuvieron preparados para una incorporación tecnológica de estas características y que también necesitan capacitarse para utilizarla correctamente. «Creo que la inteligencia artificial no vino para reemplazar a nadie, sino para complementar», sostuvo. Según explicó, puede utilizarse para preparar actividades, elaborar textos, realizar adecuaciones curriculares y desarrollar planificaciones, entre otras tareas.
Sin embargo, marcó una diferencia entre utilizar la inteligencia artificial como herramienta y dejar que haga por completo el trabajo de los estudiantes. «Obviamente, no es para que el estudiante haga un trabajo todo con inteligencia artificial», planteó. Para Viegas, primero deben prepararse los docentes y quienes conducen las instituciones para poder enseñar a los alumnos un uso responsable y educativo de estas herramientas, en lugar de incorporarlas sin criterios claros.
Otro de los temas abordados fue el uso de los teléfonos celulares dentro de las aulas. Frente a la iniciativa provincial para limitar su utilización durante las clases, Viegas explicó que en la ESETP N°749 todavía no pudieron implementar un sistema de manera completamente sistemática. De todos modos, señaló que siempre existió un control para evitar que los estudiantes utilicen los dispositivos sin autorización. Su planteo es que el teléfono pueda incorporarse cuando tenga un fin educativo y sea utilizado con autorización del docente.
Para Viegas, los cambios tecnológicos también obligan a revisar las prácticas pedagógicas. Consideró que no es posible pretender que en 2026 se utilicen las mismas estrategias que hace 50 o 60 años, cuando las herramientas tecnológicas disponibles eran muy diferentes. «Nosotros no podemos esperar que hoy en 2026 utilicemos las mismas prácticas pedagógicas que hace 50 o 60 años atrás», sostuvo.
En ese contexto, remarcó que los estudiantes actuales tienen un contacto con la tecnología desde edades tempranas y que la educación debe aprovechar esa relación para generar propuestas más atractivas. También rechazó la idea de responsabilizar a los jóvenes por las dificultades que atraviesa el sistema educativo. «Los chicos son los principales actores de la educación y nosotros, si tenemos que pensar en cambios o en mejoras, esto es para ellos», afirmó.
El director destacó además el compromiso que observa en estudiantes que participan de proyectos propios y actividades técnicas. «Cuando algo le gusta a un chico, se compromete con todo lo que tiene», sostuvo.
Finalmente, Viegas consideró que una de las claves está en que los adultos también puedan adaptarse a las nuevas generaciones. Señaló que los jóvenes conservan muchas características de otras generaciones, pero ahora cuentan con herramientas tecnológicas diferentes y nuevas formas de acercarse al conocimiento. «Nosotros somos los que tenemos que aggiornarnos para hacer más atractivas nuestras clases, más interesantes las propuestas», afirmó.
