Una mujer de 37 años denunció haber recibido mensajes de contenido íntimo e intimidatorio y referencias a supuestos trabajos de brujería. La Justicia ordenó un allanamiento y secuestró un teléfono celular y una CPU.
Una denuncia presentada por una mujer de 37 años en la Comisaría de la Mujer de Puerto Iguazú, Misiones, derivó en una investigación judicial y en un allanamiento en esa localidad, luego de que la denunciante asegurara haber recibido durante varias semanas mensajes de contenido íntimo e intimidatorio, según consta en el expediente.
La mujer relató que las situaciones comenzaron en julio durante encuentros de pádel y que fueron aumentando progresivamente en intensidad. De acuerdo con la denuncia, inicialmente los contactos consistían en mensajes de contenido amoroso enviados por el hombre. En un primer momento, la mujer decidió no realizar una presentación formal, pero la situación habría cambiado cuando las comunicaciones se volvieron más frecuentes y adquirieron un tono que la denunciante consideró intimidatorio.
La investigación se inició a partir de esos hechos y busca determinar con precisión quién se encontraba detrás de las comunicaciones y desde qué dispositivos fueron realizadas.
Mensajes, un número desconocido y fotos íntimas
Según consta en la denuncia, en determinado momento la mujer comenzó a recibir mensajes provenientes de un número desconocido. En esas comunicaciones se hacía referencia a supuestos “trabajos de brujería” que, de acuerdo con lo que le manifestaban, habrían sido realizados por el hombre señalado.
La denunciante también aseguró haber recibido fotografías de contenido íntimo que atribuyó al acusado. Ante la continuidad de los mensajes y el cambio en el tono de las comunicaciones, finalmente decidió recurrir a la Justicia y aportar la información que tenía para intentar determinar el origen de los contactos.
A partir de la presentación, las autoridades comenzaron a reunir elementos para establecer si efectivamente el hombre denunciado había utilizado algún dispositivo para comunicarse con la mujer y enviarle las imágenes.
Como parte de las primeras medidas de investigación, la Justicia ordenó un allanamiento en el domicilio del sospechoso. Durante el procedimiento, los efectivos secuestraron un teléfono celular y una CPU, elementos que quedaron incorporados al expediente.
Los dispositivos serán sometidos a peritajes especializados. Los investigadores buscarán recuperar y analizar información relacionada con las comunicaciones, archivos almacenados, fotografías, registros y otros datos que puedan resultar de interés para la causa.
Uno de los puntos centrales de la investigación será establecer si las comunicaciones denunciadas fueron realizadas desde alguno de los dispositivos secuestrados y si las imágenes íntimas enviadas a la mujer tienen algún vínculo con el acusado. Además, las autoridades deberán determinar quién utilizó el número desconocido desde el cual se enviaron los mensajes relacionados con los supuestos “trabajos de brujería”.
La causa continúa bajo investigación y, por el momento, resta aguardar los resultados de las pericias sobre los equipos secuestrados. Esos estudios podrían aportar elementos para reconstruir el origen de las comunicaciones y determinar las responsabilidades correspondientes. Mientras avanza el expediente, la Justicia deberá establecer si existen pruebas suficientes que permitan vincular al hombre detenido con los mensajes y las imágenes denunciadas por la mujer.
