El presidente Javier Milei expuso ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Allí calificó a Malvinas como causa nacional, cuestionó la explotación de hidrocarburos en el área disputada y convocó a Londres a retomar el diálogo. También se refirió al desarrollo de la inteligencia artificial.
El presidente Javier Milei pronunció un discurso ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, en el que se refirió a la cuestión Malvinas, al funcionamiento del organismo y al desarrollo de la inteligencia artificial.
En relación con las Islas Malvinas, Milei afirmó: “Malvinas es para nosotros una causa nacional”. El mandatario reclamó al Reino Unido reanudar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
El Presidente cuestionó que Naciones Unidas no haya logrado hacer cumplir sus propias resoluciones sobre la disputa. Mencionó específicamente la Resolución 31/49, que insta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras continúe abierto el proceso de negociación.
En ese marco, se refirió al avance de proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos en el área disputada y mencionó el proyecto Sea Lion. La posición oficial argentina sostiene que esas actividades se realizan sin autorización argentina y son contrarias al marco jurídico que el Gobierno considera aplicable.
Milei sostuvo que las actividades no autorizadas por la Argentina constituyen, según su interpretación, actos ilícitos y cuestionó la capacidad de las resoluciones internacionales para generar consecuencias concretas. “No faltan palabras y resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra tenga peso en los hechos pierde lo más importante: su autoridad”, afirmó.
El Gobierno argentino viene adoptando medidas contra empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en el área de Malvinas. A comienzos de septiembre, la Cancillería inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas por presuntas infracciones a la legislación argentina.
Durante su discurso, Milei también convocó al Reino Unido a retomar las negociaciones por la soberanía de las islas y a intercambiar opiniones sobre la explotación de los recursos naturales. El planteo se produce en un contexto de nuevas tensiones por las actividades hidrocarburíferas en el área disputada.
El Presidente cuestionó el argumento británico basado en el principio de libre determinación de los habitantes de las islas y sostuvo que, desde la posición argentina, ese principio no resulta aplicable a la cuestión Malvinas.
Antes de abordar Malvinas, Milei realizó una crítica al funcionamiento de Naciones Unidas. Sostuvo que la organización se apartó de los objetivos para los que fue creada y cuestionó su actuación frente a distintos conflictos internacionales, el terrorismo y las violaciones a los derechos humanos.
En uno de los pasajes de su discurso, calificó a la ONU como una “organización inútil” y cuestionó a la burocracia internacional. También planteó que las instituciones multilaterales deben recuperar capacidad para hacer cumplir sus propias decisiones.
La intervención de Milei se produjo durante el debate general de la 81ª Asamblea General, que se desarrolla entre el 22 y el 28 de septiembre bajo el lema “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplen para todos”.
Otro de los ejes de la exposición presidencial fue la inteligencia artificial. Milei sostuvo que la Argentina tiene condiciones para posicionarse en el desarrollo de esta tecnología debido a sus recursos energéticos, minerales críticos, capacidad científica y talento humano.
En ese sentido, planteó una política de baja intervención regulatoria y cuestionó la posibilidad de que los Estados establezcan controles preventivos sobre la innovación. “Donde muchos ven una amenaza, nosotros vemos una frontera”, sostuvo.
El Presidente comparó el impacto potencial de la IA con anteriores grandes transformaciones tecnológicas y afirmó que la tecnología puede multiplicar la productividad. También utilizó una referencia a Adam Smith para definir a la inteligencia artificial como “la fábrica de alfileres del siglo XXI”.
Sobre el cierre de su discurso, Milei presentó a la Argentina como un país con potencial para atraer inversiones y desarrollar sectores vinculados con energía, alimentos, minerales críticos, tecnología y recursos naturales. “Queremos una Argentina próspera, influyente y poderosa. No para someter a otras, sino para ser libres”, afirmó.
Tras su exposición ante la ONU, el Presidente volvió a referirse a Malvinas en declaraciones a medios argentinos y sostuvo que la Argentina buscará recuperar el ejercicio de la soberanía “por la vía diplomática”.
