El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, presentó este martes el balance de sus primeros 1.000 días de gestión y fijó la meta de 1.075 obras financiadas exclusivamente con recursos provinciales para fines de 2026. El plan incluye 1.000 kilómetros de rutas nuevas, 100.000 metros cuadrados de escuelas y pruebas agrícolas en tierras vinculadas a Vaca Muerta.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, presentó este martes el balance de los primeros 1.000 días de gestión, cumplidos el 4 de septiembre, y anticipó que la provincia tendrá hacia fines de 2026 unas 1.075 obras financiadas exclusivamente con fondos provinciales. Bajo la consigna «1.000 días, 1.000 razones, 1.000 obras», y ante su gabinete e intendentes, el mandatario sostuvo que el eje de su administración es convertir los recursos de Vaca Muerta en infraestructura para toda la provincia: «Los cambios requieren esfuerzo y planificación, no surgen por magia ni por oportunismo electoral».
La necesidad de acelerar la obra pública tiene, según la explicación oficial, una base demográfica que el gobernador usó para dimensionar la escala del desafío. «Más de 70 nuevos neuquinos llegan todos los días. Son alrededor de 30 mil personas al año, es como otro Chos Malal que se suma», comparó Figueroa, en línea con los datos de radicación que la Provincia difunde a partir de los registros del Renaper.
Rutas para la cuenca y el resto de la provincia
El capítulo vial concentra el volumen más pesado del plan, con 1.000 kilómetros de rutas nuevas y la repavimentación de otros 650 kilómetros, una red que según el Gobierno provincial apunta a mejorar la conectividad de Vaca Muerta y reducir los costos asociados al crecimiento de la actividad. Parte de ese esquema se apoya en el acuerdo con las operadoras nucleadas en la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) para prefinanciar obras en las rutas provinciales 7, 8 y 51 como anticipo de regalías; el lunes, la Provincia informó la licitación de los proyectos ejecutivos de los tramos sobre las rutas 8 y 51.
En paralelo a la obra vial, el balance oficial enumera 100.000 metros cuadrados de escuelas, entre los que figuran 10 nuevos edificios para escuelas técnicas, además de 21.000 estudiantes becados y 30.000 soluciones habitacionales a través del plan Neuquén Habita. La formación de mano de obra para el sector ocupó un lugar propio en la exposición: «Acá no llegan, se ponen el mameluco y ya trabajan en el petróleo. Requiere formación, por eso creamos el Instituto Vaca Muerta», señaló el gobernador.
Detrás de ese listado, Figueroa ubicó una definición sobre el manejo de la renta hidrocarburífera, de la que, según sus cálculos, la Provincia retiene cerca del 13% por cada barril exportado. «Todo esto de monetizar diferente el subsuelo, trabajarlo y ver qué tienen que pagar, fue una decisión política», planteó, y agregó que el Gobierno trabajó en ordenar las cuentas y definir prioridades para orientar esos recursos.
Riego y ganadería sobre tierras petroleras
Más allá de la infraestructura ligada al petróleo y el gas, el Ejecutivo provincial busca que la renta de la cuenca financie actividades capaces de sostenerse cuando los recursos no renovables disminuyan. En esa línea, Figueroa explicó que la Provincia trabaja con las operadoras en pruebas productivas sobre tierras vinculadas a la actividad hidrocarburífera, con el objetivo de definir qué cultivos pueden desarrollarse allí y avanzar hacia una matriz agrícola y ganadera asociada a Vaca Muerta, un esquema que se complementa con obras hídricas para ampliar la superficie bajo riego.
Con el calendario electoral de 2027 en el horizonte, el mandatario buscó despegar el balance de la lógica de campaña. «No estamos enfocados en las elecciones, sino en construir Neuquinidad con todos y trabajar por las próximas generaciones», dijo, y definió el proceso como «un desafío generacional». De la presentación participaron, entre otros, el jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset; el ministro de Energía, Gustavo Medele; la ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi, y la vicepresidenta primera a cargo de la Legislatura, Zulma Reina.
La planificación oficial fija dos horizontes, 2030 y 2050, que incorporan la expansión del gas natural licuado (GNL), la producción agropecuaria, el turismo y la conectividad, aunque la primera verificación llegará antes: la meta de 1.075 obras quedó planteada para fines de 2026, dentro de poco más de tres meses. «Sin sustentabilidad social no hay proyecto económico», cerró Figueroa.
