La pérdida de más de 5.100 puestos de trabajo privados registrados en el aglomerado Comodoro Rivadavia-Rada Tilly entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025 generó un aumento en la demanda de los centros de salud municipales, según informó el secretario de Salud local, Jorge Espíndola.
La pérdida de empleo registrado en Comodoro Rivadavia durante los últimos dos años derivó en un incremento de la demanda en los centros de salud municipales, según declaró el secretario de Salud de la Municipalidad, Jorge Espíndola, en diálogo con Actualidad 2.0.
Entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, el aglomerado Comodoro Rivadavia-Rada Tilly registró una caída de 5.123 puestos de trabajo privados, de acuerdo con un informe del economista Alejandro Jones publicado por ADNSUR. La reducción afectó principalmente a los sectores de petróleo, construcción e industria manufacturera.
Espíndola vinculó el aumento de consultas en los centros municipales con la salida de YPF y la pérdida de fuentes laborales. “En Comodoro lo vimos un poquito más exacerbado por la salida de YPF y la gran pérdida de fuentes laborales que tuvimos”, explicó.
El funcionario señaló que muchas familias quedaron sin obra social y comenzaron a recurrir al Estado. También indicó que se incrementó la demanda de estudios como ecografías, electrocardiogramas y radiografías.
Además, Espíndola afirmó que hay vecinos que figuran con obra social monotributista, pero no reciben los beneficios correspondientes. “Hay mucha gente que, aun teniendo una obra social o ha quedado inscripto como obra social monotributista, pero no tiene ningún beneficio a través de esa obra social”, sostuvo.
El programa municipal “Mirándonos”, orientado originalmente a personas sin obra social, está siendo revisado debido a que aparecen familias con cobertura formal que no pueden afrontar el costo de lentes, consultas o estudios. Durante el último semestre también aumentaron las consultas vinculadas con kinesiología, fonoaudiología y odontología.
El municipio cuenta con 11 centros de salud —siete en la zona sur y cuatro en la zona norte—, además de un tráiler sanitario y la sede de la calle Sarmiento. Según Espíndola, el 70% de las personas atendidas no tiene ningún tipo de obra social.
La pérdida de empleos registrados no implica necesariamente que todas las personas hayan quedado sin ingresos. Una parte se reconvirtió en monotributistas, cuentapropistas o pequeños emprendedores, con menor estabilidad y cobertura. Jones comparó este proceso con crisis anteriores, cuando las indemnizaciones financiaron remises, maxikioscos u otros pequeños negocios.
El resultado, según el análisis, es una ciudad con menos empleo formal, menor masa salarial y una demanda más débil. El costo de la reconversión laboral no termina cuando aparece una nueva fuente de ingresos, sino que en algunos casos es absorbido por las familias, los comercios y el Estado.
