El ex primer ministro británico Boris Johnson reclamó en una columna en el Daily Mail que el Reino Unido aumente su despliegue militar en las Islas Malvinas, tras las medidas anunciadas por el presidente argentino Javier Milei. También Nigel Farage cuestionó al gobierno laborista.
El ex primer ministro británico Boris Johnson reclamó que el Reino Unido refuerce su presencia militar en las Islas Malvinas tras las medidas anunciadas por Javier Milei en cadena nacional. En una columna publicada en el diario Daily Mail, pidió que Londres envíe más aviones, tropas o barcos al archipiélago y sostuvo que el país debe «tomar el control» de la situación, en medio de dudas sobre el respaldo de Estados Unidos al gobierno británico.
Johnson afirmó que el Reino Unido debe dejar en claro su posición sobre las islas y acompañarla con un mayor despliegue militar. Su columna de opinión cuestionó el mensaje del presidente argentino y planteó que Londres debería actuar para evitar un posible problema a futuro, mientras la disputa por la soberanía vuelve a ocupar un lugar central en el debate político de ambos países.
A pesar del pedido de refuerzos, el ex premier descartó que Milei esté buscando una guerra con el Reino Unido. En su texto describió al mandatario argentino como un hombre «anglófilo y admirador de Thatcher» y aseguró que no cree «ni por un segundo» que quiera una confrontación por las Malvinas. Sin embargo, advirtió sobre el riesgo de «algún tipo de provocación» que pueda terminar en un nuevo error de cálculo, por lo que insistió en que Londres debería reforzar su presencia militar pese a que el archipiélago ya cuenta con una guarnición permanente, aviones Typhoon y sistemas de defensa aérea.
Johnson también interpretó el anuncio de Milei en clave política: consideró que el presidente argentino atraviesa una campaña de reelección complicada y que podría buscar fortalecer el sentimiento nacionalista alrededor de una causa histórica. Desde esa perspectiva, entendió que el reclamo por las Malvinas puede tener un peso importante dentro de la política argentina.
La reacción del ex primer ministro se produce luego de la cadena nacional del pasado 3 de septiembre, en la que Milei ratificó el reclamo de soberanía, impulsó una base naval en Tierra del Fuego y anunció medidas contra las empresas que operen en el archipiélago. El mensaje presidencial se dio, además, en un contexto de debate sobre la posición de Estados Unidos: Johnson recordó que Washington mantiene una postura técnicamente neutral sobre la soberanía de las islas y consideró que ese escenario pudo haber influido en la decisión de Milei de profundizar su discurso.
En paralelo, el dirigente de Reform UK Nigel Farage también aprovechó el debate por las Malvinas para cuestionar al gobierno laborista. Farage sostuvo que Milei «vio una grieta» a partir de la situación de las islas Chagos y calificó esa decisión como un «error estratégico enorme», al tiempo que advirtió que la seguridad de las islas no está garantizada con el actual gobierno. Sus declaraciones se dieron durante el congreso anual de Reform UK en Birmingham, que comenzó el jueves con la participación del presidente de la Agrupación Nacional francesa, Jordan Bardella.
