Una joven de Comodoro Rivadavia denunció un episodio de acoso ocurrido el sábado 29 de agosto en una parada de colectivos del barrio Roca. El hecho fue informado por la víctima en declaraciones a ADNSUR.
Gabriela, una joven de Comodoro Rivadavia, relató a ADNSUR un episodio ocurrido el sábado 29 de agosto al mediodía mientras esperaba un colectivo en la zona sur de la ciudad. Según su testimonio, un hombre se acercó con la excusa de preguntar una dirección y realizó exhibiciones de carácter sexual en la vía pública.
El hecho ocurrió alrededor de las 14:30 en la parada ubicada en inmediaciones de las calles Colonos Galeses y Polonia, en el barrio Roca. Gabriela esperaba el colectivo hacia zona norte y se encontraba prácticamente sola en el lugar.
Según relató, mientras escuchaba música con auriculares, un hombre de entre 50 y 60 años se acercó y le preguntó por la calle Larrazábal. «Le dije que no sabía bien dónde estaba, pero que podíamos buscarlo en Google Maps», contó. Mientras ella utilizaba el teléfono para buscar la dirección, el hombre permaneció frente a ella y comenzó a tocarse sus partes íntimas por encima del pantalón.
Poco después, el hombre le preguntó cómo funcionaban los colectivos y le ofreció llevarla hasta el centro en su vehículo. Gabriela rechazó la propuesta.
La situación cambió cuando la joven advirtió que el hombre se encontraba en una posición desde la cual podía observar sus partes íntimas. «Ahí hago como un gran paso hacia atrás y le digo: ‘No encontré la dirección’. Y ahí ya me bloqueé. No sé si él me dijo algo, quedé en blanco», explicó.
Gabriela logró alejarse y posteriormente observó, a través de registros de cámaras de la zona, que el hombre habría intentado pasar nuevamente cerca de ella antes de retirarse. En ese momento comenzó a temblar, pero logró tomar una fotografía de la patente del vehículo, una Toyota Corolla Cross. «Por suerte y no sé cómo me salió, le saqué una foto a la patente», relató.
Luego llamó a su pareja, quien llegó al lugar, y ambos se comunicaron con la Policía. La joven realizó la denuncia y fue derivada a la Comisaría de la Mujer, donde permaneció alrededor de dos horas aportando información.
Gabriela explicó que posteriormente obtuvo información vinculada al dominio del vehículo y la aportó a la Brigada. También indicó que desde ese organismo se comunicaron con ella el lunes para solicitar nuevamente la fotografía del rodado. «Ese mismo día fuimos consiguiendo más información, como por ejemplo dónde vive, y yo todas estas cosas se las fui mandando a la persona de la Brigada», señaló.
La joven intentó conseguir registros de cámaras de seguridad de viviendas cercanas al lugar del hecho, pero encontró dificultades para acceder a esas imágenes. «Estoy un poco sola en todo esto», expresó.
Gabriela aseguró que desde la Comisaría de la Mujer le indicaron que el caso sería similar a otra denuncia realizada días antes. A partir de esa información, decidió hacer público lo ocurrido con el objetivo de advertir sobre situaciones que podrían repetirse.
«Yo estaba a las 14.30 horas de la tarde esperando el colectivo. Jamás me subiría al auto de un desconocido, pero esa soy yo», sostuvo. Y agregó: «Por suerte no pasó a mayores, pero pudo haber sido otra situación, pudo haber sido otra persona y que le pasara algo peor».
La joven remarcó que su intención al contar lo sucedido es generar una advertencia para otras mujeres que utilizan diariamente las paradas de colectivos de la ciudad. «Trato de buscar un poco de seguridad, dentro de lo que uno puede como mujer», concluyó.
