Nilda Marveggio, exsubgerente de la Regional Patagonia de la CNEA, señaló que el yacimiento Cerro Solo, con más de 4.300 toneladas de uranio, podría pasar a manos privadas y orientarse a la exportación, en el marco de los recortes al organismo.
La discusión sobre el futuro del uranio en Chubut incluye la posibilidad de que el yacimiento Cerro Solo, ubicado en la meseta chubutense, quede sujeto a una estrategia privada y orientada a la exportación. Así lo planteó Nilda Marveggio, exsubgerente de la Regional Patagonia de la Gerencia de Exploración de Materias Primas de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en diálogo con Actualidad 2.0.
Marveggio, quien durante años estuvo vinculada a los trabajos de exploración de uranio en Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Río Negro, respondió afirmativamente al ser consultada sobre si existe riesgo de que el yacimiento busque ser privatizado. “Sí, existe ese riesgo”, afirmó, en referencia a la política nacional y a los recortes a la CNEA aplicados por el gobierno de Javier Milei.
La exfuncionaria expresó su preocupación por el destino que podría tener la producción de uranio. “Les interesa mucho la minería del uranio y lo que he observado es que les interesa como un recurso para la exportación”, sostuvo. En ese sentido, planteó que “primero hay que asegurar el abastecimiento de las centrales que tenemos y de las que deberíamos construir”, y advirtió que “si se piensa solo en exportación, nos quedamos sin abastecimiento interno, con lo cual es gravísimo”.
Recursos de uranio en Cerro Solo
Cerro Solo es el yacimiento con mayor grado de avance dentro de las áreas uraníferas de la CNEA en Chubut. Según explicó Marveggio, cuenta con alrededor de 4.300 toneladas de recursos razonablemente asegurados y otras 1.700 toneladas como recursos inferidos en los sectores considerados. El resto del yacimiento contiene mineralización que requiere mayor exploración para elevar el grado de certeza.
La exfuncionaria señaló que, mientras varios de los yacimientos próximos necesitarían “10, 15 años o más” de trabajos antes de pensar en una explotación, Cerro Solo podría encontrarse en condiciones de avanzar en un plazo de tres a cinco años, aunque todavía faltan estudios.
Situación jurídica del yacimiento
Frente al planteo realizado por la provincia para recuperar áreas que se encuentran bajo titularidad de la CNEA, Marveggio sostuvo que Cerro Solo tiene una situación particular. “El Cerro Solo por ley, si se respeta el Código de Minería de la Nación, es una reserva federal”, afirmó. Según explicó, desde 1996 el artículo correspondiente del Código de Minería establece que Cerro Solo y el yacimiento Dr. Baulíes, en Mendoza, quedan a disposición de la CNEA para su reserva o explotación.
Marveggio también señaló que las perforaciones en Cerro Solo se interrumpieron en 2017, pero que posteriormente continuaron los estudios, la investigación en terreno y, especialmente, los monitoreos ambientales e hidrogeológicos.
Estudios ambientales e hidrogeológicos
En relación con el uso de agua que demandaría una hipotética explotación, Marveggio explicó que los estudios ambientales comenzaron en 2008, en el marco del Decreto 185/09 del Código Ambiental de Chubut. La conclusión es que Cerro Solo y los restantes yacimientos del distrito se encuentran dentro de la cuenca del arroyo Perdido y, según los estudios realizados, no tienen conexión con la cuenca del río Chubut.
La zona no cuenta con cursos superficiales permanentes y las fuentes que se estudiaron para una eventual actividad se encuentran en acuíferos profundos, por debajo de los 60 o 70 metros. Marveggio señaló que esos acuíferos presentan una elevada salinidad y son clasificados como de uso industrial: “no es apto ni para humanos ni para animales”, explicó. La exfuncionaria remarcó que se trata de una cuenca cerrada y sostuvo que no tendría relación con el agua utilizada por las poblaciones.
Debate sobre el destino del uranio
Marveggio inscribió su planteo en una discusión más amplia sobre el sistema nuclear argentino. Sostuvo que el país debería priorizar el abastecimiento de sus propias centrales y recuperar una política de crecimiento de la generación nuclear antes de orientar el uranio hacia el mercado internacional. Recordó que había proyectos para nuevas centrales que fueron paralizados y sostuvo que Argentina debería considerar el incremento de la demanda mundial de uranio, asociado al crecimiento de la generación nuclear.
“Mientras el resto de los países del mundo van incrementando la construcción de centrales nucleares y obviamente van necesitando cada vez más uranio como combustible, nosotros estamos detenidos”, afirmó. Aunque en Chubut hoy no se podría avanzar en la etapa de explotación, por la vigencia de las prohibiciones establecidas por la ley 5001 (actualmente catalogada como XVII Nº 68), el debate sobre el manejo del recurso excede a la jurisdicción provincial.
El debate, de ese modo, no se limita a la existencia de uranio en la meseta chubutense. También involucra quién controla el recurso, bajo qué condiciones podría explotarse, qué controles ambientales deberían mantenerse y si el uranio producido tendría como destino principal el abastecimiento energético argentino o el mercado internacional.
